Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Apocalipsis 22:8 - Biblia Nacar-Colunga

8 Y yo, Juan, oí y vi estas cosas. Cuando las oí y vi, caí de hinojos para postrarme a los pies del ángel que me las mostraba.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

8 Yo Juan soy el que oyó y vio estas cosas. Y después que las hube oído y visto, me postré para adorar a los pies del ángel que me mostraba estas cosas.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

8 Yo, Juan, soy el que vio y oyó todas estas cosas. Cuando las oí y las vi, me postré para adorar a los pies del ángel que me las mostró.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

8 Yo, Juan, vi y oí todo esto. Al terminar las palabras y las visiones caí a los pies del ángel que me había mostrado todo esto, para adorarlo,

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

8 Y yo, Juan, soy el que oí y vi estas cosas. Y cuando las hube oído y visto, caí para adorar delante de los pies del ángel que me mostraba estas cosas.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

8 Yo, Juan, soy el que oía y veía estas cosas. Después de ver y oír, me postré en adoración a los pies del ángel que me enseñaba estas cosas.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

8 Y yo Juan vi y oí estas cosas. Y después que las hube oído y visto, me postré para adorar a los pies del ángel que me mostraba estas cosas.

Ver Capítulo Copiar




Apocalipsis 22:8
6 Referencias Cruzadas  

Entonces el rey Nabucodonosor cayó sobre su rostro y se prosternó ante Daniel, y mandó que le dieran ofrendas y perfumes.


Pedro le levantó diciendo: Levántate, que yo también soy hombre.


Apocalipsis de Jesucristo, que, para instruir a sus siervos sobre las cosas que han de suceder pronto, ha dado Dios a conocer por su ángel a su siervo Juan,


Juan, a las siete Iglesias que hay en Asia: Con vosotros sean la gracia y la paz, de parte del que es, del que era y del que viene, y de los siete espíritus que están delante de su trono,


Me arrojé a sus pies para adorarle, y me dijo: Mira, no hagas eso; consiervo tuyo soy y de tus hermanos, los que tienen el testimonio de Jesús. Adora a Dios. Porque el testimonio de Jesús es el espíritu de profecía.'


Y vi a la bestia, y a los reyes de la tierra, y a sus ejércitos, reunidos para hacer la guerra al que montaba el caballo y a su ejército.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos