el Ángel que me rescató de todo mal, bendiga a estos muchachos; y sean llamados de mi nombre, y del nombre de mis padres, Abraham e Isaac; y multiplíquense abundantemente en la tierra.
2 Samuel 4:9 - Biblia Version Moderna (1929) David empero respondió a Recab y a Baana su hermano, hijos de Rimón beerotita, y les dijo: ¡Vive Jehová! que ha redimido mi alma de toda adversidad, Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y David respondió a Recab y a su hermano Baana, hijos de Rimón beerotita, y les dijo: Vive Jehová que ha redimido mi alma de toda angustia, Biblia Nueva Traducción Viviente Pero David les dijo a Recab y a Baana: —El Señor, quien me salva de todos mis enemigos, es mi testigo. Biblia Católica (Latinoamericana) Pero David respondió a Recab y a su hermano Baana, hijos de Rimón de Beerot: 'Por Yavé que vive y que me ha librado de todos mis problemas, La Biblia Textual 3a Edicion Pero David respondió a Recab y a su hermano Baana, hijos de Rimón beerotita, diciendo: ¡Vive YHVH que ha redimido mi alma de toda adversidad! Biblia Serafín de Ausejo 1975 Pero David respondió a Recab y a su hermano Baaná, hijos de Rimón de Beerot, y les dijo: '¡Por vida de Yahveh que me ha librado de toda angustia! Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y David respondió a Recab y a su hermano Baana, hijos de Rimón beerotita, y les dijo: Vive Jehová que ha redimido mi alma de toda adversidad, |
el Ángel que me rescató de todo mal, bendiga a estos muchachos; y sean llamados de mi nombre, y del nombre de mis padres, Abraham e Isaac; y multiplíquense abundantemente en la tierra.
Y había dos hombres, capitanes de tropa guerrillera, de la parte del hijo de Saúl, de los cuales el primero se llamaba Baana, y el segundo, Recab, hijos de Rimón beerotita, de los hijos de Benjamín: porque Beerot también era contada como ciudad de Benjamín:
Y juró el rey, diciendo: ¡Vive Jehová, que ha redimido mi alma de toda adversidad;
que rescata tu vida de la sepultura; que te corona de misericordia y compasiones;
Y salvólos de la mano de quien los aborrecía, y los redimió de la mano del enemigo;
¡Díganlo así los redimidos de Jehová, a quienes él ha redimido del poder del adversario,
Jehová redime el alma de sus siervos. y no será condenado ninguno de los que en él confían.
Mis labios se alegrarán cuando a ti cantare, y mi alma que tú has redimido.
Y, he aquí, del modo que fué preciosa tu vida hoy a mis ojos, así sea preciosa mi vida a los ojos de Jehová; y ¡él me libre de toda adversidad!