Me das tanta sabiduría que no soporto la mentira. ¡Tu palabra es para mí más dulce que la miel!
Proverbios 22:18 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual Si te las aprendes de memoria y las repites al pie de la letra, tendrás una grata experiencia. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Porque es cosa deliciosa, si las guardares dentro de ti; Si juntamente se afirmaren sobre tus labios. Biblia Nueva Traducción Viviente Pues es bueno guardar estos dichos en tu corazón y tenerlos siempre a flor de labios. Biblia Católica (Latinoamericana) Te gustará conservarlas en tu memoria y tenerlas listas en tus labios cada vez que tú quieras. La Biblia Textual 3a Edicion Porque será bueno que las guardes dentro de ti, Y las establezcas sobre tus labios, Biblia Serafín de Ausejo 1975 te será grato guardarlas bien adentro, tenerlas todas juntas en tus labios. Biblia Reina Valera Gómez (2023) porque es cosa deliciosa, si las guardares dentro de ti; y si juntamente se afirmaren en tus labios. |
Me das tanta sabiduría que no soporto la mentira. ¡Tu palabra es para mí más dulce que la miel!
Tus enseñanzas son mías; ¡son la alegría de mi corazón! He decidido cumplirlas para siempre y hasta el fin.
Siempre estoy repitiendo las enseñanzas que nos diste. En ellas pongo toda mi atención, pues me hacen más feliz que todo el oro del mundo.
10 (11) Yo prefiero sus decisiones más que montones de oro, me endulzan la vida más que la miel del panal.
En los labios del sabio no falta la sabiduría; en la espalda del imprudente no faltan los garrotazos.
El buen consejo es ayuda de muchos, pero la imprudencia es trampa de tontos.
Cuando los sabios hablan, comparten su conocimiento; ¡los ignorantes no hacen esto ni con el pensamiento!
Al que piensa bien las cosas se le llama inteligente; quien habla con dulzura convence mejor.
Confía siempre en Dios. Hoy te doy treinta sabios consejos; los he escrito pensando en ti.
Las palabras dichas a tiempo son como manzanas de oro con adornos de plata.
»Todopoderoso Dios de Israel, cuando tú me hablaste, tomé en serio tu mensaje. Mi corazón se llenó de alegría al escuchar tus palabras, porque yo soy tuyo.
»Ustedes los sacerdotes son mis mensajeros. Su deber es enseñar mis mandamientos a los que me buscan.
Ríos de agua viva brotarán del corazón de los que creen en mí. Así lo dice la Biblia.»
Nuestra ofrenda a Dios es darle gracias siempre, por medio de Jesucristo, pues hemos dicho que él es nuestro Señor.