20 (21) a decir que él venía siguiéndolos. Y es que Jacob pensaba: «Voy a calmar a Esaú con estos regalos, y así, cuando me vea, me recibirá bien».
Proverbios 19:6 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual A los ricos les sobran amigos; todo el mundo busca su amistad por los regalos que dan. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Muchos buscan el favor del generoso, Y cada uno es amigo del hombre que da. Biblia Nueva Traducción Viviente Son muchos los que buscan favores del gobernante; ¡todos son amigos del que da regalos! Biblia Católica (Latinoamericana) Un noble tiene muchos aduladores, todos son amigos del que hace regalos. La Biblia Textual 3a Edicion Muchos buscan el favor del generoso, Y todos son amigos del hombre que da. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Muchos lisonjean al poderoso, todos son amigos del hombre pródigo. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Muchos buscan el favor del príncipe; y todos son amigos del hombre que da. |
20 (21) a decir que él venía siguiéndolos. Y es que Jacob pensaba: «Voy a calmar a Esaú con estos regalos, y así, cuando me vea, me recibirá bien».
Cuando los hermanos de José llegaron a Egipto, se inclinaron ante José con mucho respeto, pues él gobernaba en Egipto y era el que vendía el trigo a todo su pueblo.
Los hijos de Jacob tomaron los regalos, una doble cantidad de dinero, y a Benjamín, y a toda prisa se fueron a Egipto. Al llegar, se presentaron ante José,
12 (13) Los príncipes de Tiro te llenarán de regalos; la gente más importante buscará quedar bien contigo.
La sonrisa del rey es promesa de vida; contar con su apoyo es recibir un premio inesperado.
El que da dinero a otros para que le hagan favores cree tener una varita mágica, para conseguir siempre lo que quiere.
Con un regalo generoso todo el mundo te recibe; ¡hasta la gente más importante te abre sus puertas!
Cuando el rey se enoja, grita como león furioso. Cuando el rey está contento, reanima como fresca lluvia.
No busques la amistad del gobernante para que él te haga justicia; mejor confía en Dios, pues él es justo con todos.
Cuando entraron en la casa, vieron al niño con María, su madre, y se arrodillaron para adorarlo. Abrieron los cofres que llevaban y le regalaron al niño oro, incienso y mirra.
Quien solo vive para pecar, recibirá como castigo la muerte. Pero Dios nos regala la vida eterna por medio de Cristo Jesús, nuestro Señor.