«El gobernador de Egipto nos habló muy fuerte, y hasta nos acusó de ser espías.
Proverbios 18:23 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual El pobre suplica; el rico insulta. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 El pobre habla con ruegos, Mas el rico responde durezas. Biblia Nueva Traducción Viviente El pobre ruega misericordia; el rico responde con insultos. Biblia Católica (Latinoamericana) El mendigo habla en tono de súplica, y el rico le responde con dureza. La Biblia Textual 3a Edicion El pobre habla suplicando, El rico responde con durezas. Biblia Serafín de Ausejo 1975 El pobre se expresa entre súplicas, el rico responde con dureza. Biblia Reina Valera Gómez (2023) El pobre habla con ruegos; mas el rico responde con dureza. |
«El gobernador de Egipto nos habló muy fuerte, y hasta nos acusó de ser espías.
José reconoció a sus hermanos enseguida, pero ellos no lo reconocieron. Así que los dejó creer que era egipcio y con cara muy seria les preguntó: —Ustedes, ¿de dónde vienen? Ellos le respondieron: —Venimos de Canaán, y queremos comprar trigo.
Pero el rey contestó: —¿Y quién es ese Dios? ¿Por qué tendría yo que obedecerlo? ¡No conozco a ningún Dios de los israelitas, ni tampoco voy a dejar que ustedes se vayan!
Al pobre ni sus hermanos lo quieren; ¡mucho menos lo buscan sus amigos! Cuando más los necesita, no están para ayudarlo.
El pobre trabaja para el rico; el que pide prestado se hace esclavo del prestamista.
Yo hice todo lo que existe, y todo me pertenece». Dios continuó diciendo: «Yo miro con bondad a los pobres y afligidos que respetan mi palabra.
«Dios bendice a los que confían totalmente en él, pues ellos forman parte de su reino.
Si ustedes atienden mejor al rico y le dicen: «Ven, siéntate en el mejor lugar», pero al pobre le dicen: «Quédate allí de pie», o «Siéntate en el suelo»,
¿Cómo se atreven ustedes a maltratar y despreciar a los pobres? ¿Acaso no son los ricos quienes los maltratan a ustedes y los meten en la cárcel?
Me suplicó que la dejara recoger las espigas que se les caen a los trabajadores. Desde que llegó en la mañana, ha estado trabajando duramente, y apenas ahora está tomando un corto descanso en la choza.
»Los pocos que sobrevivan de tu familia se arrodillarán delante del sacerdote fiel, y le suplicarán: “Por favor, denos usted algún trabajo como sacerdotes, para que podamos comer aunque sea un pedazo de pan”».
pero él les contestó: «¿Y quién es ese David, hijo de Jesé? ¡Seguramente ha de ser uno de esos esclavos que huyen de sus amos!
»Nuestro amo Nabal es tan malo que nadie se atreve a decirle nada. Y David ya decidió atacarnos a todos nosotros. ¡Por favor, haga usted algo!»