Dios pondrá al hijo de Salomón a reinar sobre una tribu, para que siempre haya alguien de la familia de David que gobierne en Jerusalén, la ciudad de Dios.
Proverbios 13:9 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual La vida de los buenos es luz que llena de alegría; la vida de los malvados es una lámpara apagada. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 La luz de los justos se alegrará; Mas se apagará la lámpara de los impíos. Biblia Nueva Traducción Viviente La vida del justo está llena de luz y de alegría, pero la luz del pecador se apagará. Biblia Católica (Latinoamericana) La luz de los justos brilla, mientras que la lámpara de los malos se apaga. La Biblia Textual 3a Edicion La luz de los justos difunde alegría, Pero la lámpara de los impíos será apagada. Biblia Serafín de Ausejo 1975 La luz de los justos resplandece, la lámpara de los malvados se extingue. Biblia Reina Valera Gómez (2023) La luz de los justos se alegrará; mas la lámpara de los impíos será apagada. |
Dios pondrá al hijo de Salomón a reinar sobre una tribu, para que siempre haya alguien de la familia de David que gobierne en Jerusalén, la ciudad de Dios.
»Nunca se ha visto que los malvados mueran antes de tiempo. Nunca se ha visto que sobre ellos haya venido algún desastre. Nunca Dios se ha enojado tanto, como para hacerlos sufrir.
Como son bondadosos, justos y compasivos, guiarán a la gente honrada como una luz en la oscuridad.
El rico, por su dinero, corre el peligro de ser secuestrado; el pobre no tiene ese problema, pues nadie lo amenaza.
»La vida de los hombres buenos brilla como la luz de la mañana: va siendo más y más brillante, hasta que alcanza todo su esplendor.
”Cuando dejes de existir, haré que el cielo se oscurezca. Las estrellas más brillantes se apagarán; cubriré el sol con una nube, y la luna perderá su brillo. ¡Todo tu país quedará en tinieblas! Te juro que así lo haré.
pero no es justo que por eso su nombre sea borrado de la lista de su familia. Es injusto que ahora no nos entreguen sus terrenos. Nosotras les rogamos que nos den un terreno, para vivir entre nuestros familiares».
Entonces el rey les ordenó a sus sirvientes: “Átenlo de pies y manos, y échenlo afuera, a la oscuridad; allí la gente llora y rechina de terror los dientes.”
Entonces las cinco muchachas descuidadas dijeron a las responsables: “Compartan con nosotras el aceite que ustedes traen, porque nuestras lámparas se están apagando”.