Considero una muestra de amor que una persona honrada me regañe o me golpee; para mí, sus reprensiones son como fino perfume. Dios mío, yo siempre te pido que castigues a los malvados.
Proverbios 13:18 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual Si no aprecias la disciplina, te esperan la pobreza y la deshonra; si aceptas que se te corrija, recibirás grandes honores. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Pobreza y vergüenza tendrá el que menosprecia el consejo; Mas el que guarda la corrección recibirá honra. Biblia Nueva Traducción Viviente Si desprecias la crítica constructiva, acabarás en pobreza y deshonra; si aceptas la corrección, recibirás honra. Biblia Católica (Latinoamericana) Miseria y vergüenza para el que rechaza los consejos, el que hace caso a la reprensión será estimado. La Biblia Textual 3a Edicion Miseria y oprobio para quien rechaza la corrección, Pero el que guarda el consejo, será honrado. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Miseria y oprobio a quien rechaza la instrucción; honor a quien admite la reprensión. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Pobreza y vergüenza tendrá el que rechaza la instrucción; mas el que escucha la reprensión, será honrado. |
Considero una muestra de amor que una persona honrada me regañe o me golpee; para mí, sus reprensiones son como fino perfume. Dios mío, yo siempre te pido que castigues a los malvados.
Quien ama la corrección, también ama el conocimiento; ¡hay que ser tonto para no aprender del castigo!
Si te burlas de una orden, tendrás tu merecido; si la obedeces, tendrás tu recompensa.
¡Cómo nos alegramos cuando se cumplen nuestros deseos! ¡Y cómo le cuesta trabajo al necio apartarse del mal!
El que es tonto no acepta que su padre lo corrija, pero el que es sabio acepta la corrección.
A los ricos les sobran amigos; todo el mundo busca su amistad por los regalos que dan.
Para quien sabe apreciarla, una sabia reprensión vale tanto como una joya de oro muy fino.
Educa al sabio, y aumentará su sabiduría; enséñale algo al justo, y aumentará su saber.
Nosotros y nuestros antepasados hemos pecado contra ti. Desde que éramos jóvenes, y hasta el día de hoy, jamás te hemos obedecido. Por eso, debemos avergonzarnos y humillarnos por completo».
Tengan cuidado cuando Dios les llame la atención. No lo rechacen, porque los israelitas que en el pasado lo rechazaron, no escaparon del castigo. En aquella ocasión, cuando Dios les habló, su voz hizo temblar la tierra. Y si nosotros rechazamos a Dios, que nos llama la atención desde el cielo, tampoco escaparemos del castigo. Porque ahora él dice: «Otra vez haré temblar, no solo la tierra, sino también el cielo.»