A los malvados de este mundo que desprecian tus enseñanzas no los quieres tener cerca; los tratas como a basura. De nada les sirve hacer planes malvados; yo, en cambio, obedezco tu palabra.
Proverbios 12:20 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual En la mente de los malvados solo hay engaño; entre los que aman la paz reina la alegría. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Engaño hay en el corazón de los que piensan el mal; Pero alegría en el de los que piensan el bien. Biblia Nueva Traducción Viviente El corazón que trama el mal está lleno de engaño; ¡el corazón que procura la paz rebosa de alegría! Biblia Católica (Latinoamericana) El embuste se aloja en el corazón de los intrigantes, la alegría, en el del buen consejero. La Biblia Textual 3a Edicion Hay engaño en el corazón del que trama el mal, Mas para los consejeros de la paz hay alegría. Biblia Serafín de Ausejo 1975 La falsedad habita en quienes urden el mal; los que aconsejan la paz tienen alegría. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Engaño hay en el corazón de los que traman el mal; pero hay gozo en los consejeros de paz. |
A los malvados de este mundo que desprecian tus enseñanzas no los quieres tener cerca; los tratas como a basura. De nada les sirve hacer planes malvados; yo, en cambio, obedezco tu palabra.
Los malvados son esclavos de sus malos deseos; pero los buenos son como árboles que dan mucho fruto.
El que dice la verdad vive una larga vida; el que solo dice mentiras no vive mucho tiempo.
»Dios mío, yo no te pedí que castigues a tu pueblo; al contrario, lo cuidé como un pastor a sus ovejas.
»Estos dos reyes se sentarán a comer en la misma mesa, pero solo pensarán en hacerse daño. Se engañarán el uno al otro, pero ninguno de los dos logrará su propósito, porque todavía no será el tiempo adecuado.
Dios bendice a los que trabajan para que haya paz en el mundo, pues ellos serán llamados hijos de Dios.
Son gente injusta, malvada y codiciosa. Son envidiosos, asesinos, peleadores, tramposos y chismosos.
Traten de vivir en paz con todos, y de obedecer a Dios; porque si no lo hacen, jamás lo verán cara a cara.