La Biblia Online

Anuncios


Toda la Biblia A.T. N.T.




Mateo 20:8 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

»Cuando se hizo de noche, el dueño le dijo al jefe de los trabajadores: “Llama a cada uno de los trabajadores y págales, comenzando por los últimos que vinieron, y terminando por los que vinieron primero.”

Ver Capítulo
Mostrar Biblia Interlineal

Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Cuando llegó la noche, el señor de la viña dijo a su mayordomo: Llama a los obreros y págales el jornal, comenzando desde los postreros hasta los primeros.

Ver Capítulo

Biblia Nueva Traducción Viviente

»Aquella noche, le dijo al capataz que llamara a los trabajadores y les pagara, comenzando por los últimos que había contratado.

Ver Capítulo

Biblia Católica (Latinoamericana)

Al anochecer, dijo el dueño de la viña a su mayordomo: 'Llama a los trabajadores y págales su jornal, empezando por los últimos y terminando por los primeros.

Ver Capítulo

La Biblia Textual 3a Edicion

Llegado el atardecer,° el señor de la viña dice a su mayordomo: Llama a los obreros y págales el jornal,° comenzando desde los postreros hasta los primeros.

Ver Capítulo

Biblia Serafín de Ausejo 1975

Al atardecer, dice el señor de la viña a su administrador: 'Llama a los obreros y págales el jornal, comenzando por los últimos y acabando por los primeros'.

Ver Capítulo

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Y cuando cayó la tarde, el señor de la viña dijo a su mayordomo: Llama a los obreros y págales el jornal, comenzando desde los postreros hasta los primeros.

Ver Capítulo
Otras versiones



Mateo 20:8
22 Referencias Cruzadas  

Abram le contestó: —¡Dios y Rey mío! ¿Y para qué me vas a dar riquezas si no tengo hijos? Cuando me muera, ese extranjero que tengo por esclavo va a quedarse con todo lo que es mío. Pero Dios le aseguró: —Tu heredero será un hijo tuyo, y no tu esclavo Eliézer.


Por eso, al llegar a la entrada de la casa se acercaron al mayordomo de José y le dijeron:


»No maltraten a su prójimo, ni le quiten lo que le pertenece. »No dejen de pagarle a sus trabajadores al final de cada día.


»Ellos le contestaron: “¡Porque nadie nos ha dado trabajo!” »El dueño les dijo: “Vayan a trabajar a mi terreno.”


»Entonces se acercaron los trabajadores que llegaron a las cinco de la tarde y recibieron el salario de un día completo.


»Mucho tiempo después, el hombre que se había ido de viaje regresó, y quiso arreglar cuentas con sus empleados.


»Cuando yo, el Hijo del hombre, regrese, vendré como un rey poderoso, rodeado de mis ángeles, y me sentaré en mi trono.


No anden de casa en casa. Quédense con una sola familia, y coman y beban lo que allí les den, porque el trabajador merece que le paguen.


El Señor Jesús le respondió: —El sirviente responsable y atento es aquel a quien el dueño de la casa deja encargado de toda su familia, para que les sirva la comida a tiempo.


Porque todos nosotros vamos a tener que presentarnos delante de Cristo, que es nuestro juez. Él juzgará lo que hicimos mientras vivíamos en este cuerpo, y decidirá si merecemos que nos premie o nos castigue.


Dios les ha encargado a los líderes de la iglesia que vigilen el trabajo de todos, para que todo se haga bien. Por eso, no deben ser tiranos, ni enojarse con facilidad ni emborracharse. Tampoco deben ser violentos, ni tramposos en sus negocios.


De la misma manera, Cristo se ha ofrecido una sola vez para que muchos seamos perdonados de nuestros pecados. Después él volverá otra vez al mundo, pero no para morir por nuestros pecados, sino para salvar a todos los que esperamos su venida.


Cada uno de ustedes ha recibido de Dios alguna capacidad especial. Úsela bien en el servicio a los demás.


El jefe contestó: —Es la muchacha de Moab que vino con Noemí.