Alaban a los ambiciosos, pero a ti te menosprecian. No te buscan, porque para ellos no existes. Son groseros. Levantan la nariz y presumen de su codicia, pues solo en eso piensan;
Lucas 18:24 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual Jesús lo miró y dijo: —¡Qué difícil es que una persona rica entre en el reino de Dios! Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Al ver Jesús que se había entristecido mucho, dijo: ¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas! Biblia Nueva Traducción Viviente Jesús lo vio y dijo: «¡Qué difícil es para los ricos entrar en el reino de Dios! Biblia Católica (Latinoamericana) Al verlo, dijo Jesús: '¡Qué difícil es entrar en el Reino de Dios para los que tienen riquezas!' La Biblia Textual 3a Edicion Y viéndolo Jesús, dijo: ¡Cuán difícilmente entran en el reino de Dios los que tienen riquezas! Biblia Serafín de Ausejo 1975 Al verlo Jesús, dijo: '¡Qué difícilmente entran en el reino de Dios los que tienen riquezas! Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y viendo Jesús que se había entristecido mucho, dijo: ¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas! |
Alaban a los ambiciosos, pero a ti te menosprecian. No te buscan, porque para ellos no existes. Son groseros. Levantan la nariz y presumen de su codicia, pues solo en eso piensan;
Quien confía en sus riquezas, se encamina al fracaso; pero quien es honrado camina seguro al triunfo.
El rico cree estar protegido, piensa que sus riquezas son como una ciudad con murallas donde nadie puede hacerle daño.
Porque si llego a ser rico tal vez me olvide de ti y hasta me atreva a decir que no te conozco. Y si vivo en la pobreza, puedo llegar a robar y así ponerte en vergüenza.
Pero escúchenme bien todos los que están presentes: ¡yo no he sido cruel con ustedes como el ardiente desierto, ni como la terrible oscuridad de una cueva! ¿Entonces, por qué me dicen que van a hacer lo que quieran, y que no volverán a adorarme?
Entonces decidí hablar con sus jefes, pues creí que ellos sí entenderían. Pero también ellos te desobedecieron y no quisieron hacerte caso.
El rey se puso muy triste, pero no quiso negarle a la muchacha lo que pedía, porque se lo había jurado delante de sus invitados.