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Jueces 8:23 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Gedeón les respondió: —Ni mi hijo ni yo los gobernaremos. Quien los va a gobernar es Dios.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Mas Gedeón respondió: No seré señor sobre vosotros, ni mi hijo os señoreará: Jehová señoreará sobre vosotros.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Pero Gedeón respondió: —Yo no los gobernaré ni tampoco mi hijo. ¡El Señor los gobernará!

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Gedeón les respondió: 'Ni yo ni mi hijo reinaremos sobre ustedes: Yavé será su rey'.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Pero Gedeón respondió: Yo no gobernaré sobre vosotros, ni mi hijo gobernará sobre vosotros. YHVH gobernará sobre vosotros.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Gedeón les respondió: 'No reinaré yo sobre vosotros, ni mi hijo; Yahveh será vuestro rey'.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Mas Gedeón respondió: No seré señor sobre vosotros, ni mi hijo os señoreará: Jehová será vuestro Señor.

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Otras versiones



Jueces 8:23
14 Referencias Cruzadas  

Tú, Dios mío, reinas para siempre y escuchas la oración de los humildes. Tú defiendes a los huérfanos y a los que son maltratados; tú los animas y les prestas atención. Pero a los que no te reconocen los echarás de tu tierra, para que nadie en este mundo vuelva a sembrar el terror.


Nosotros, los israelitas que vivimos en Jerusalén, cantemos alegres a Dios, nuestro creador y rey;


Dios es nuestro juez y nuestro rey. ¡Nuestro Dios nos salvará!


Desde hace mucho tiempo nos hemos alejado de tus mandamientos; ¡vuelve a mostrarnos tu bondad!»


Nosotros no queremos decirles qué es lo que deben creer, pues de eso ustedes están ya bien seguros. Lo que sí queremos es colaborar con ustedes, para que sean más felices.


No traten a los que Dios les encargó como si ustedes fueran sus amos; más bien, procuren ser un ejemplo para ellos.


Los líderes israelitas que vivían en Galaad se pusieron de acuerdo y dijeron: «El que se anime a dirigirnos a luchar contra los amonitas será el jefe de todos los que vivimos en Galaad».


Dios ayudaba a los jefes que él ponía. Mientras ese jefe vivía, Dios salvaba a los israelitas de sus enemigos, porque se compadecía de ellos al oírlos quejarse de sus sufrimientos.


Después de eso los israelitas le dijeron a Gedeón: —Queremos que tú y tus descendientes nos gobiernen, porque nos has salvado de los madianitas.


Parece que se han olvidado de que soy yo quien siempre los ayuda en todos sus problemas. »Pero no importa. Ahora preséntense ante mí por tribus y familias».


»Acuérdense también de que, cuando supieron que los iba a atacar Nahas, el rey de los amonitas, ustedes me pidieron que les diera un rey, a pesar de que su rey era el Dios que sacó de Egipto a nuestro pueblo.