El rey les preguntó a los mensajeros: —¿Cómo era ese hombre que fue a buscarlos?
Jueces 8:18 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual Después les preguntó a Zébah y a Salmuná: —¿Cómo eran los hombres que mataron ustedes en Tabor? Ellos le respondieron: —Se parecían a ti. Todos parecían ser príncipes. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Luego dijo a Zeba y a Zalmuna: ¿Qué aspecto tenían aquellos hombres que matasteis en Tabor? Y ellos respondieron: Como tú, así eran ellos; cada uno parecía hijo de rey. Biblia Nueva Traducción Viviente Después les preguntó a Zeba y a Zalmuna: —Los hombres que ustedes mataron en Tabor, ¿cómo eran? —Se parecían a ti —le contestaron—, todos tenían el aspecto de un hijo de rey. Biblia Católica (Latinoamericana) Luego dijo a Zebaj y Salmuna: '¿Cómo eran esos hombres a los que ustedes mataron en el Tabor?' Respondieron: 'Se parecían a ti, cada uno tenía el aspecto de un hijo de rey'. La Biblia Textual 3a Edicion Luego preguntó a Zeba y a Zalmuna: ¿Cómo° eran los hombres que matasteis en Tabor? Y ellos respondieron: Como tú, así eran ellos, cada uno con apariencia de hijos del rey. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Dijo luego a Zébaj y a Salmuná: '¿Cómo eran los hombres que habéis matado en el Tabor?'. Respondieron: 'Parecidos a ti; todos ellos tenían aspecto de ser hijos de rey'. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Luego dijo a Zeba y a Zalmuna: ¿Qué aspecto tenían aquellos hombres que matasteis en Tabor? Y ellos respondieron: Como tú, así eran ellos ni más ni menos, cada uno parecía hijo de rey. |
El rey les preguntó a los mensajeros: —¿Cómo era ese hombre que fue a buscarlos?
2 (3) Todo el mundo dice mentiras y unos a otros se engañan; ahora dicen una cosa, y luego dicen otra.
12 (13) Tú creaste el norte y el sur; los montes Tabor y Hermón te alaban con alegría.
Esta gente se queja de todo, y lo critica todo. Solo quiere que se cumplan sus deseos egoístas. Habla con orgullo, y cuando habla bien de los demás, lo hace solo para aprovecharse de ellos.
Cierto día, ella mandó llamar a Barac hijo de Abinóam, que vivía en Quedes, un pueblo de la tribu de Neftalí, y le dijo: —El Dios de Israel, que es el Dios verdadero, te ordena reunir en el monte Tabor a diez mil hombres de las tribus de Neftalí y de Zabulón.
Gedeón exclamó: —¡Eran mis hermanos, los hijos de mi propia madre! Les juro por Dios que, si los hubieran dejado vivir, yo no los mataría a ustedes dos ahora.
Al llegar a Sucot, Gedeón les pidió a los que vivían allí: —Por favor, denles algo de comer a mis soldados, porque están muy cansados. Estamos persiguiendo a Zébah y a Salmuná, los dos reyes madianitas.