Les dijo: «Dios los ha ayudado y les ha permitido vivir en paz en todo el país; él me ha permitido tener bajo mi dominio a todos los habitantes de este país, y ahora ellos están bajo el dominio de Dios y de su pueblo.
Jueces 4:23 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual De esta manera Dios les dio la victoria a los israelitas, que en aquel día atacaron con todo al rey Jabín hasta destruirlo. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Así abatió Dios aquel día a Jabín, rey de Canaán, delante de los hijos de Israel. Biblia Nueva Traducción Viviente Por lo tanto, ese día Israel vio a Dios derrotar a Jabín, el rey cananeo. Biblia Católica (Latinoamericana) Ese día Dios humilló a Yabín, rey de Canaán, ante los israelitas. La Biblia Textual 3a Edicion Así humilló ’Elohim en aquel día a Yabín, rey de Canaán, ante los hijos de Israel. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Así humilló Dios aquel día a Yabín, rey de Canaán, ante los israelitas. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Así abatió Dios aquel día a Jabín, rey de Canaán, delante de los hijos de Israel. |
Les dijo: «Dios los ha ayudado y les ha permitido vivir en paz en todo el país; él me ha permitido tener bajo mi dominio a todos los habitantes de este país, y ahora ellos están bajo el dominio de Dios y de su pueblo.
y ellos entraron y la tomaron. Tú derrotaste a los pueblos y a los reyes de Canaán; los pusiste bajo nuestro poder para que hiciéramos con ellos lo que nos pareciera.
39 (40) Tú me llenaste de valor para entrar en combate; tú hiciste que los rebeldes cayeran derrotados a mis pies.
47 (48) ¡Tú me permitiste vengarme de mis enemigos! ¡Tú pusiste a los pueblos bajo mi dominio!
14 (15) ¡En muy poco tiempo derrotaría yo a sus enemigos y los aplastaría con mi poder!
Y cuando todo esté bajo el dominio del Hijo, él mismo se pondrá bajo la autoridad de Dios. Así, Dios estará sobre todas las cosas, pues él es quien puso todo bajo el dominio de Cristo.
Ellos confiaron en Dios, y por eso conquistaron países; y como actuaron con justicia, recibieron lo que Dios les había prometido. Cerraron la boca de leones y
Cuando llegó Barac buscando a Sísara, Jael salió a recibirlo y le dijo: «Ven y te mostraré al hombre que buscas». Barac entró en la carpa, y vio a Sísara tendido en el suelo, con la estaca clavada en la cabeza.