»Ahora, díganme ustedes, habitantes de Jerusalén y de Judá, digan quién tiene la culpa, si ustedes o yo.
Jeremías 6:18 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual Por eso quiero que las naciones sepan lo que le espera a mi pueblo. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Por tanto, oíd, naciones, y entended, oh congregación, lo que sucederá. Biblia Nueva Traducción Viviente »Por lo tanto, naciones, escuchen esto; tomen nota de la situación de mi pueblo. Biblia Católica (Latinoamericana) Pues bien, que todas las naciones oigan y sepan lo que voy a hacer con ellos: La Biblia Textual 3a Edicion Por tanto, ¡oíd, naciones, Entended, oh congregación de pueblos, Lo que Yo haré entre ellos! Biblia Serafín de Ausejo 1975 Por eso, oíd, naciones; conoce, comunidad, lo que les va a suceder. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Por tanto oíd, naciones, y entended, oh congregación, lo que hay entre ellos. |
»Ahora, díganme ustedes, habitantes de Jerusalén y de Judá, digan quién tiene la culpa, si ustedes o yo.
Dios les dice a las naciones: «Escuchen mi mensaje. Digan a las islas lejanas que yo dispersé a Israel, pero que volveré a reunirlo. Ahora voy a cuidarlos, como cuida el pastor a sus ovejas.
Yo, Jeremías, dije: «Poderoso Dios de Israel, ¿por qué has engañado a los que viven en Jerusalén? ¿Por qué les prometiste que vivirían en paz, cuando en realidad viven en constante peligro de muerte?»
Avisen a las naciones, y adviértanle también a Jerusalén, que de una tierra lejana vienen los invasores. Lanzan gritos de guerra contra las ciudades de Judá,
»Yo les he enviado mensajeros para advertirles del peligro, pero ustedes no han prestado atención.
Quiero que todo el mundo me escuche: por los pecados que han cometido voy a enviarles una desgracia, pues no quisieron hacerme caso, y rechazaron mis enseñanzas.
»Recuerda también, pueblo mío, que Balac, rey de Moab, tenía pensado hacerte daño, pero que Balaam hijo de Beor te bendijo en mi nombre. »No olvides tampoco lo que ocurrió cuando pasaste de Sitim a Guilgal; reconoce que yo fui quien te salvó». Ustedes, israelitas, se defienden diciendo: