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Hechos 21:9 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Felipe tenía cuatro hijas solteras, que eran profetisas.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Este tenía cuatro hijas doncellas que profetizaban.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Tenía cuatro hijas solteras, que habían recibido el don de profecía.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

tenía cuatro hijas que se habían quedado vírgenes y tenían el don de profecía.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Y éste tenía cuatro hijas doncellas que profetizaban.°

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Tenía éste cuatro hijas vírgenes y profetisas.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Y este tenía cuatro hijas vírgenes que profetizaban.

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Otras versiones



Hechos 21:9
13 Referencias Cruzadas  

Entonces ellos fueron a ver a la profetisa Huldá, que vivía en el Segundo Barrio de Jerusalén. Huldá era la esposa de Salum hijo de Ticvá y nieto de Harhás. Salum era el encargado de cuidar la ropa del rey. Cuando la consultaron,


Entonces oré a Dios: «¡Dios mío, no olvides lo que han hecho Tobías y Sambalat! ¡Ni te olvides de la profetisa Noadías ni de los otros profetas que quisieron asustarme!»


Entonces la profetisa María, que era hermana de Aarón, tomó una pandereta y se puso a cantar. Todas las mujeres hicieron lo mismo, y también comenzaron a bailar.


»Pero tú, hombre mortal, ¡enfréntate también a esas mujeres de tu pueblo que dicen hablar de parte mía! ¡Reprende a las que anuncian puras mentiras!


28 (3.1) »Cuando esto haya pasado, les daré a todos mi espíritu: hombres y mujeres hablarán de parte mía; a los ancianos les hablaré en sueños y a los jóvenes, en visiones.


En el templo estaba también una mujer muy anciana, que era profetisa. Se llamaba Ana, era hija de Penuel y pertenecía a la tribu de Aser. Cuando Ana era joven, estuvo casada durante siete años,


En la iglesia de Antioquía estaban Bernabé, Simeón «el Negro», Lucio el del pueblo de Cirene, Menahem y Saulo. Menahem había crecido con el rey Herodes Antipas. Todos ellos eran profetas y maestros.


“En los últimos tiempos les daré a todos de mi Espíritu: hombres y mujeres hablarán de parte mía; a los jóvenes les hablaré en visiones y a los ancianos, en sueños.


Así que, quien se casa hace bien, y quien no se casa, hace mejor.


’Pero hay algo que no me gusta de ti, y es que has dejado que Jezabel siga engañando a mis servidores. Esa mujer anda diciendo que yo la envié, y les ha dicho a mis servidores que pueden comer de lo que se ofrece a dioses falsos, y los anima a serme infieles.


En esa época una profetisa llamada Débora era jefe de los israelitas. Débora era esposa de Lapidot,