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Hechos 10:20 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Baja y vete con ellos. No te preocupes, porque yo los he enviado.»

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Levántate, pues, y desciende y no dudes de ir con ellos, porque yo los he enviado.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Levántate, baja y vete con ellos sin titubear. No te preocupes, porque yo los he enviado».

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Baja y vete con ellos sin vacilar, pues los he enviado yo.

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La Biblia Textual 3a Edicion

así que levántate, baja, y ve con ellos sin dudar,° porque Yo los he enviado.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

baja y ve con ellos sin dudar lo más mínimo, porque yo los he enviado'.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Levántate, pues, y desciende, y no dudes de ir con ellos; porque yo los he enviado.

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Otras versiones



Hechos 10:20
11 Referencias Cruzadas  

»Acérquense a mí y escuchen: todo esto lo pensé de antemano y nunca lo guardé en secreto. Ahora yo, el único Dios, he enviado a Ciro y le he dado mi poder».


Jesús les dijo: «Vayan por todos los países del mundo y anuncien las buenas noticias a todo el mundo.


Entonces Pedro bajó y les dijo a los hombres: —Yo soy Pedro. ¿Para qué me buscan?


El Espíritu Santo me dijo que fuera con ellos y que no tuviera miedo. Seis miembros de la iglesia de Jope fueron conmigo. »Al llegar a Cesarea, entramos en la casa de Cornelio.


El Espíritu Santo envió a Bernabé y a Saulo a anunciar el mensaje de Dios. Primero fueron a la región de Seleucia, y allí tomaron un barco que los llevó a la isla de Chipre.


Un ángel del Señor se le apareció a Felipe y le dijo: «Prepárate para cruzar el desierto, y dirígete al sur por el camino que va de la ciudad de Jerusalén a la ciudad de Gaza.»


Sin embargo, el Señor Jesús le dijo: —Ve, porque yo he elegido a ese hombre para que me sirva. Él hablará de mí ante reyes y gente que no me conoce, y ante el pueblo de Israel.


Ananías fue y entró en la casa donde estaba Saulo. Al llegar, le puso las manos sobre la cabeza y le dijo: «Amigo Saulo, el Señor Jesús se te apareció cuando venías hacia Damasco. Él mismo me mandó que viniera aquí, para que puedas ver de nuevo y para que recibas el Espíritu Santo.»


Eso sí, debe pedirla con la seguridad de que Dios se la dará. Porque los que dudan son como las olas del mar, que el viento lleva de un lado a otro.