Enseguida me presentará el chivo, que es la ofrenda para el perdón de pecados del pueblo; y luego llevará la sangre al Lugar Santísimo, y hará lo mismo que hizo con la sangre del ternero.
Hebreos 5:3 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual Por eso tienen que presentar ofrendas y sacrificios, para que Dios perdone los pecados del pueblo, y también los de ellos. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 y por causa de ella debe ofrecer por los pecados, tanto por sí mismo como también por el pueblo. Biblia Nueva Traducción Viviente Por esa razón, debe ofrecer sacrificios tanto por sus propios pecados como por los del pueblo. Biblia Católica (Latinoamericana) por esta razón debe ofrecer sacrificios por sus propios pecados al igual que por los del pueblo. La Biblia Textual 3a Edicion y a causa de ellas, debe ofrecer sacrificios por los pecados, tanto por el pueblo como por sí mismo.° Biblia Serafín de Ausejo 1975 A causa de ellas, tiene que ofrecer sacrificios tanto por sus propios pecados como por los del pueblo. Biblia Reina Valera Gómez (2023) y por causa de ella debe ofrecer por los pecados, tanto por el pueblo, como también por sí mismo. |
Enseguida me presentará el chivo, que es la ofrenda para el perdón de pecados del pueblo; y luego llevará la sangre al Lugar Santísimo, y hará lo mismo que hizo con la sangre del ternero.
Luego Moisés le dijo a Aarón: «Acércate al altar y presenta tu ofrenda para el perdón de tus pecados y quema una ofrenda en honor de nuestro Dios. Presenta también la ofrenda del pueblo, para que Dios te perdone a ti y a ellos».
Lo primero que les enseñé fue lo mismo que yo aprendí: que Cristo murió en lugar de nosotros, que éramos pecadores. Tal como lo enseña la Biblia,
Pero Jesucristo le ofreció a Dios un solo sacrificio para siempre, y así nos perdonó nuestros pecados. Luego se sentó a la derecha del trono de Dios,
Jesús no es como los otros sacerdotes, que todos los días tienen que matar animales para ofrecérselos a Dios y pedirle perdón por sus propios pecados, y luego tienen que hacer lo mismo por los pecados del pueblo. Por el contrario, cuando Jesús murió por nuestros pecados, ofreció su vida una sola vez y para siempre.
Pero en el Lugar Santísimo solo podía entrar el jefe de los sacerdotes, y esto, solo una vez al año. Entraba llevando la sangre de los animales, que él y el pueblo ofrecían para pedir perdón a Dios cuando pecaban sin darse cuenta.