Lot salió de la casa para hablar con los novios de sus hijas, y les dijo: —¡Apúrense! ¡Salgan de la ciudad, porque Dios está a punto de destruirla! Sus futuros yernos pensaron que Lot estaba bromeando,
Génesis 34:9 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual Háganse parientes nuestros. Así nosotros nos casaremos con sus mujeres y ustedes podrán casarse con las nuestras, Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y emparentad con nosotros; dadnos vuestras hijas, y tomad vosotros las nuestras. Biblia Nueva Traducción Viviente De hecho, formemos también otros matrimonios: ustedes nos entregan a sus hijas para nuestros hijos, y nosotros les entregaremos a nuestras hijas para los hijos de ustedes. Biblia Católica (Latinoamericana) Sean nuestros parientes, dennos sus hijas, y tomen las nuestras. La Biblia Textual 3a Edicion Emparentad con nosotros, dadnos vuestras hijas y tomad nuestras hijas para vosotros. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Emparentad con nosotros: dadnos vuestras hijas, y tomad las nuestras para vosotros. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y emparentad con nosotros; dadnos vuestras hijas, y tomad vosotros las nuestras. |
Lot salió de la casa para hablar con los novios de sus hijas, y les dijo: —¡Apúrense! ¡Salgan de la ciudad, porque Dios está a punto de destruirla! Sus futuros yernos pensaron que Lot estaba bromeando,
Aunque vivo entre los cananeos, me vas a jurar por el Dios del cielo y de la tierra, que no casarás a mi hijo Isaac con ninguna mujer de Canaán. Más bien, ve a mi tierra y busca entre mis familiares una esposa para él.
Luego Rebeca fue a decirle a Isaac: —¡Estas mujeres hititas me tienen cansada! Si Jacob se casa aquí, con hititas como estas, ¡prefiero morirme!
y podrán también vivir libremente entre nosotros. Allí tienen el país: ¡vivan en él, vayan a donde quieran, compren terrenos!
Sin embargo, Jamor les dijo: —Mi hijo Siquem realmente quiere mucho a la muchacha. Yo les ruego que lo dejen casarse con ella.
Cuando los hijos de Dios vieron que las mujeres de este mundo eran muy bonitas, eligieron a las más hermosas y se casaron con ellas.
¿Cómo podríamos, entonces, volver a desobedecerte casándonos con mujeres de esos pueblos, que practican cosas tan horribles? ¡De ninguna manera! Porque entonces te enojarías tanto con nosotros que nos destruirías a todos.
No permitan que ninguno de sus hijos o hijas se case con gente de esas naciones.