»Por eso es que hoy, Dios nuestro, te damos gracias, y alabamos tu nombre glorioso.
Gálatas 1:5 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual ¡Que todos lo alaben por siempre! Amén. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 a quien sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén. Biblia Nueva Traducción Viviente ¡A Dios sea toda la gloria por siempre y para siempre! Amén. Biblia Católica (Latinoamericana) Gloria a él por los siglos de los siglos. Amén. La Biblia Textual 3a Edicion a quien sea la gloria por los siglos de los siglos, amén. Biblia Serafín de Ausejo 1975 al cual sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén. Biblia Reina Valera Gómez (2023) al cual sea gloria por siempre y siempre: Amén. |
»Por eso es que hoy, Dios nuestro, te damos gracias, y alabamos tu nombre glorioso.
¡Bendito seas por siempre! ¡Que tu grandeza llene toda la tierra! ¡Que así sea!
Enséñenles a obedecer todo lo que yo les he enseñado. Yo estaré siempre con ustedes, hasta el fin del mundo.»
Y cuando vengan las pruebas, no permitas que ellas nos aparten de ti, y líbranos del poder del diablo.”
«¡Gloria a Dios en el cielo, y paz en la tierra para todos los que Dios ama!»
En realidad, todo fue creado por Dios; todo existe por él y para él. Así que, ¡alabemos a Dios por siempre! Amén.
Y ahora, por medio de Jesucristo, alabemos por siempre al único y sabio Dios. Amén.
Por eso yo jamás voy a comer algo, si por comerlo hago que un miembro de la iglesia peque.
Dios quiso que los judíos fuéramos los primeros en poner nuestra esperanza en Cristo, para que lo alabemos por su gran poder.
¡Alabemos y honremos siempre al Rey eterno, al Dios único e invisible, que vive por siempre! Amén.
Yo sé que Dios siempre me cuidará y me protegerá de todo mal, hasta que me lleve a su reino celestial. ¡Él merece que lo alabemos por siempre! Amén.
Mejor dejen que el amor y el conocimiento, que nos da nuestro Señor y Salvador Jesucristo, los ayuden a ser cada vez mejores cristianos. ¡Alabemos a Jesucristo ahora y siempre! Amén.
Por eso, alaben a Dios nuestro Salvador. Por medio de nuestro Señor Jesucristo reconozcan su grandeza, poder y autoridad. Alabemos a Dios por todo esto ahora y siempre. Amén.
Decía con fuerte voz: «Honren a Dios y alábenlo; ha llegado el momento en que él juzgará al mundo. Adoren al creador del cielo y de la tierra, del mar y de los manantiales.»
Y decían con fuerte voz: «El Cordero que fue sacrificado, merece recibir el poder y la riqueza, la sabiduría y la fuerza, el honor y la alabanza.»
diciendo: «¡Alabemos a nuestro Dios! ¡Así sea! »Admiremos su fama y sabiduría, su poder y fortaleza. Demos a nuestro Dios, gracias y honor por siempre. ¡Así sea!»