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2 Samuel 14:25 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

En todo Israel no había un hombre tan bello y atractivo como Absalón, pues no tenía ningún defecto.

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Biblia Reina Valera 1960

Y no había en todo Israel ninguno tan alabado por su hermosura como Absalón; desde la planta de su pie hasta su coronilla no había en él defecto.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Absalón era elogiado como el hombre más apuesto de todo Israel. De pies a cabeza era perfecto.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Nadie era más buen mozo que Absalón en todo el territorio de Israel. Todos cantaban sus alabanzas: de pies a cabeza no había en él ningún defecto.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Ahora bien, en todo Israel no había hombre tan hermoso como Absalón, admirable en gran manera. Desde la planta de su pie hasta su coronilla no había en él defecto alguno.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

No había en todo Israel nadie tan hermoso como Absalón, ni tan celebrado por todos; pues desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza no había en él defecto alguno.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Y no había en todo Israel ninguno tan alabado por su hermosura como Absalón; desde la planta de su pie hasta la coronilla no había en él defecto.

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2 Samuel 14:25
11 Referencias Cruzadas  

En cuanto el acusador se marchó, llenó a Job con llagas en todo el cuerpo.


La hermosura es engañosa, la belleza es una ilusión; ¡solo merece alabanzas la mujer que obedece a Dios!


»¡Qué mal les va a ir! Aparentan ser gente buena y honrada, pero en realidad son hipócritas y malvados. Son como una tumba pintada de blanco, que por fuera se ve limpia, pero que por dentro está llena de huesos y de suciedad.


Cristo quiso regalarse a sí mismo una iglesia gloriosa, apartada del mal y perfecta, como un vestido sin una sola arruga ni una sola mancha, ni nada parecido.


Pero Dios le dijo: «Samuel, no te fijes en su apariencia ni en su gran estatura. Este no es mi elegido. Yo no me fijo en las apariencias; yo me fijo en el corazón».


Quis tenía un hijo llamado Saúl, que era joven y bien parecido, y además muy alto. Ningún israelita podía compararse con él, pues no había nadie que le pasara de los hombros.