La Biblia Online

Anuncios


Toda la Biblia A.T. N.T.




2 Reyes 17:5 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Después invadió todo el país, fue a la ciudad de Samaria y la estuvo atacando durante tres años.

Ver Capítulo
Mostrar Biblia Interlineal

Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Y el rey de Asiria invadió todo el país, y sitió a Samaria, y estuvo sobre ella tres años.

Ver Capítulo

Biblia Nueva Traducción Viviente

Entonces el rey de Asiria invadió todo el territorio y sitió la ciudad de Samaria durante tres años.

Ver Capítulo

Biblia Católica (Latinoamericana)

El rey de Asur invadió todo el país; llegó a Samaría y la sitió tres años.

Ver Capítulo

La Biblia Textual 3a Edicion

El rey de Asiria subió contra toda aquella tierra, y subió a Samaria y la asedió durante tres años;

Ver Capítulo

Biblia Serafín de Ausejo 1975

Entonces el rey de Asiria invadió todo el país, subió contra Samaría y la tuvo sitiada por tres años.

Ver Capítulo

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Y el rey de Asiria invadió todo el país, y subió contra Samaria y la sitió durante tres años.

Ver Capítulo
Otras versiones



2 Reyes 17:5
6 Referencias Cruzadas  

Pero un día, Oseas se rebeló, envió hombres a Lais con un mensaje para el rey de Egipto, y no le pagó los impuestos a Salmanasar, como lo había hecho en años anteriores. Cuando el rey de Asiria lo descubrió, mandó a arrestar a Oseas y ponerlo en la cárcel.


Durante el cuarto año del reinado de Ezequías, llegó Salmanasar, rey de Asiria, y rodeó la ciudad de Samaria. Era el séptimo año del reinado de Oseas en Israel. Después de mantener rodeada la ciudad durante tres años, Salmanasar se apoderó de ella.


Tiempo después, Ben-hadad, rey de Siria, reunió a todo su ejército y rodeó a la ciudad de Samaria para atacarla. Nadie podía entrar ni salir, y los alimentos se acabaron.


16 (14.1) Castigaré a Samaria, tu ciudad capital, porque su gente se rebeló contra mí. Sus habitantes morirán en la batalla, a sus niños los estrellarán contra el suelo, ¡y partirán en dos a las embarazadas!»