Después Joiadá les pidió al rey y al pueblo apoyarse mutuamente. También les pidió que se mantuvieran fieles a Dios.
2 Crónicas 23:16 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual Después Joiadá les pidió al rey y al pueblo que se apoyaran mutuamente. También les pidió que se mantuvieran fieles a Dios. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y Joiada hizo pacto entre sí y todo el pueblo y el rey, que serían pueblo de Jehová. Biblia Nueva Traducción Viviente Luego Joiada hizo un pacto entre él mismo, el rey y el pueblo, de que serían el pueblo del Señor. Biblia Católica (Latinoamericana) Joyadá pactó con todo el pueblo y el rey una alianza según la cual se comprometían a ser el pueblo de Yavé. La Biblia Textual 3a Edicion Entonces Joiada pactó con todo el pueblo y el rey que serían el pueblo de YHVH. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Después selló Joadá un pacto entre él mismo, todo el pueblo y el rey, por el que se obligaban a ser el pueblo de Yahveh. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y Joiada hizo pacto entre sí y todo el pueblo y el rey, que serían pueblo de Jehová. |
Después Joiadá les pidió al rey y al pueblo apoyarse mutuamente. También les pidió que se mantuvieran fieles a Dios.
Fue entonces cuando hicieron un pacto y juraron en voz alta que con toda sinceridad se esforzarían en obedecer solamente al Dios de sus antepasados. También prometieron que quien no lo hiciera sería condenado a muerte, sin importar su edad o sexo. Cuando terminaron el juramento, todo el pueblo de Judá se llenó de alegría. Festejaron con gritos de gozo y música de trompetas y cuernos, pues Dios los había aceptado. Y como Dios vio que el pueblo había sido sincero, los bendijo y les permitió vivir en paz con todos los pueblos vecinos.
Vamos a prometerle a nuestro Dios que nos separaremos de todas esas mujeres y sus respectivos hijos. Haremos todo lo que tú y los que respetan el mandamiento de Dios nos indiquen. Obedeceremos la ley de Dios.
38 (10.1) Por todo esto que nos ha pasado, nosotros los israelitas nos comprometemos firmemente a obedecer a nuestro Dios. Este compromiso lo ponemos por escrito, sellado y firmado por nuestros jefes, los sacerdotes y sus ayudantes.
Unos dirán: “Yo pertenezco a Dios”; otros se darán cuenta de que son descendientes de Jacob, y se grabarán en la mano: “Yo soy propiedad de Dios”».