Entonces le consultaron a Dios si Saúl estaba allí, y Dios respondió que estaba escondido entre el equipaje.
1 Samuel 22:10 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual Allí Ahimélec le dio un mensaje de parte de Dios, le dio de comer, y también le entregó la espada de Goliat el filisteo. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 el cual consultó por él a Jehová y le dio provisiones, y también le dio la espada de Goliat el filisteo. Biblia Nueva Traducción Viviente Ahimelec consultó al Señor por él. Luego le dio alimento y la espada de Goliat el filisteo. Biblia Católica (Latinoamericana) Este consultó por él a Yavé, le dio provisiones y le pasó la espada de Goliat, el filisteo'. La Biblia Textual 3a Edicion quien consultó por él a YHVH, y le dio provisión, y también le dio la espada de Goliat el filisteo. Biblia Serafín de Ausejo 1975 quien consultó a Yahveh por él, le dio provisiones y además le entregó la espada de Goliat, el filisteo'. Biblia Reina Valera Gómez (2023) el cual consultó por él a Jehová, y le dio provisión, y también le dio la espada de Goliat el filisteo. |
Entonces le consultaron a Dios si Saúl estaba allí, y Dios respondió que estaba escondido entre el equipaje.
10 (11) David siguió huyendo de Saúl, y de allí se fue a Gat, que era una ciudad filistea. Cuando llegó allá,
Entonces el rey mandó traer al sacerdote Ahimélec y a todos sus familiares, que también eran sacerdotes en Nob.
—¿Por qué me has traicionado, como lo hizo David? —preguntó Saúl—. ¿Por qué le diste a David comida y una espada, y además le pediste a Dios que lo ayudara? ¡David quiere acabar conmigo, y solo está esperando una oportunidad para hacerlo!
¡Esta no es la primera vez que yo consulto a Dios en cuanto a lo que David debe hacer! Además, yo no sabía nada de los problemas que él tiene con usted. Ni yo ni mi familia hemos traicionado a Su Majestad.
David volvió a consultar a Dios: —Y la gente de Queilá, ¿nos traicionará? —Así es. Los traicionará —contestó Dios.
le preguntó a Dios: —¿Debo ir a atacar a los filisteos? Y Dios le contestó: —Ve y atácalos. Salva a la ciudad de Queilá.
David volvió a preguntarle a Dios si debía ir o no, y Dios le contestó: «Ya te dije que vayas, pues yo te ayudaré a derrotar a los filisteos».
David consultó a Dios: —¿Debo perseguir a esos bandidos? Y si los persigo, ¿los alcanzaré? Dios respondió: —Persíguelos, porque vas a alcanzarlos, y también vas a recuperar lo que se robaron.