Pero si confiamos en Jesús, eso no quiere decir que la ley ya no sirva. Al contrario, si confiamos en él, la ley cobra más valor.
1 Corintios 9:8 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual Esta no es una opinión mía, sino que así lo enseña la Biblia. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 ¿Digo esto solo como hombre? ¿No dice esto también la ley? Biblia Nueva Traducción Viviente ¿Expreso meramente una opinión humana o dice la ley lo mismo? Biblia Católica (Latinoamericana) Esto que les recuerdo no son solamente costumbres del mundo, pues la Ley dice lo mismo. La Biblia Textual 3a Edicion ¿Acaso digo esto según el hombre?° ¿O no dice también estas cosas la ley? Biblia Serafín de Ausejo 1975 ¿Acaso esto que digo es mero razonamiento humano? ¿No las dice también la ley? Biblia Reina Valera Gómez (2023) ¿Digo esto como hombre? ¿No dice esto también la ley? |
Pero si confiamos en Jesús, eso no quiere decir que la ley ya no sirva. Al contrario, si confiamos en él, la ley cobra más valor.
Todo lo malo que hacemos demuestra que Dios es justo cuando se enoja y nos castiga. No por eso vamos a decir que Dios es injusto.
Como a ustedes todavía les cuesta entender esto, se lo explico con palabras sencillas y bien conocidas. Antes ustedes eran esclavos del mal, y cometían pecados sexuales y toda clase de maldades. Pero ahora tienen que dedicarse completamente al servicio de Dios.
las mujeres deben guardar silencio en las reuniones. No está permitido que ellas hablen; más bien, deben mostrarse respetuosas como dice la ley de Moisés.
Sin embargo, creo que sería más feliz si no volviera a casarse. Me permito opinar, pues creo que yo también tengo el Espíritu de Dios.
Queridos hermanos en Cristo, quiero que les quede claro que nadie en este mundo inventó la buena noticia que yo les he anunciado.
Además, siempre damos gracias a Dios porque, al llevarles su mensaje, ustedes lo aceptaron como si lo recibieran de parte de Dios y no de un ser humano. Y es verdad, ese mensaje es de Dios, y hace que los que confían en él cambien su manera de vivir.
Por eso, el que rechaza esta enseñanza no nos está rechazando a nosotros, sino a Dios mismo, que les ha dado a ustedes su Espíritu Santo.