Por cuanto el pecador se jacta en los perversos deseos de su alma; y el inicuo se ve celebrado.
Proverbios 6:12 - Biblia Torres Amat 1825 El hombre apóstata es un hombre perniciosísimo; no habla más que iniquidades: Más versionesBiblia Reina Valera 1960 El hombre malo, el hombre depravado, Es el que anda en perversidad de boca; Biblia Nueva Traducción Viviente ¿Cómo son las personas despreciables y perversas? Nunca dejan de mentir; Biblia Católica (Latinoamericana) El pillo, el marrullero, anda con risitas;' La Biblia Textual 3a Edicion Hombre de Belial es el hombre inicuo, Que camina torciendo la boca, Biblia Serafín de Ausejo 1975 El hombre pernicioso y depravado va con la falsedad en su boca, Biblia Reina Valera Gómez (2023) El hombre malo, el hombre depravado, anda con perversidad de boca; |
Por cuanto el pecador se jacta en los perversos deseos de su alma; y el inicuo se ve celebrado.
Está su boca llena de maldición y de amargura, y de dolor; debajo de su lengua opresión y dolor para el prójimo.
Jamás he puesto la mira en cosa injusta; he aborrecido a los transgresores de la ley.
Las palabras de su boca son injusticia y embustes; no ha querido instruirse para obrar bien.
Hablarán a escondidas, teniendo dentro de sus labios como un cuchillo afilado, y dirán: ¿Quién hay que nos oiga?
Los labios del justo se emplean en hablar cosas agradables a Dios; y en hablar cosas perversas la boca del impío.
A los hombres buenos su justicia los salvará; pero los malos quedarán cogidos en sus mismos lazos.
El hombre desalmado cava hasta desenterrar el mal, y de sus labios sale el fuego de la discordia.
El que con ojos atónitos está maquinando maldades, mordiéndose los labios, de puro furor, ejecuta el mal.
El malvado se deja llevar de las sugestiones de lenguas inicuas, y el embustero da oídos o se atempera a los labios mentirosos.
porque todos los tramposos o perversos son abominados del Señor; el cual sólo conversa con los sencillos.
Arroja de tu lengua la malignidad; y lejos esté de tus labios la detracción.
maquina el mal en su depravado corazón, y en todo tiempo siembra discordias.
El temor del Señor aborrece el mal; yo detesto la arrogancia y la soberbia, todo proceder torcido y toda lengua dolosa.
Un canastillo tenía higos muy buenos, como suelen ser los higos de la primera estación; y el otro canastillo tenía higos muy malos, que no se podían comer de puro malos.
¡Oh raza de víboras! ¿Cómo es posible que vosotros habléis cosa buena, siendo, como sois, malos? Puesto que de la abundancia del corazón habla la boca.
Y de entre vosotros mismos se levantarán hombres que sembrarán doctrinas perversas con el fin de atraerse a sí discípulos.
Quiero, pues, más en este caso, que las que son jóvenes se vuelvan a casar, críen hijos, sean buenas madres de familia, no den al enemigo ninguna ocasión de maledicencia.
Pero habéis de ponerla en práctica, y no sólo escucharla, engañándoos lastimosamente a vosotros mismos.
El hecho es, que toda especie de bestias, de aves, y de serpientes, y de otros animales se amansan y han sido domados por la naturaleza del hombre;
Y habiéndolo oído hablar así con la gente Eliab, su hermano mayor se indignó contra él, y le dijo: ¿Por qué has venido aquí, dejando abandonadas en el desierto aquellas poquitas ovejas que tenemos? Bien conocida tengo yo tu altanería y la malicia de tu corazón. A ver la batalla es a lo que has venido.