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Santiago 5:7 - La Biblia Textual 3a Edicion

Vosotros pues, oh hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, siendo paciente con él hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Amados hermanos, tengan paciencia mientras esperan el regreso del Señor. Piensen en los agricultores, que con paciencia esperan las lluvias en el otoño y la primavera. Con ansias esperan a que maduren los preciosos cultivos.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Tengan paciencia, hermanos, hasta la venida del Señor. Miren cómo el sembrador cosecha los preciosos productos de la tierra, que ha aguardado desde las primeras lluvias hasta las tardías.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Tened, pues, paciencia, hermanos, hasta la parusía del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando pacientemente hasta recibir lluvias tempranas y tardías.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia, hasta que reciba la lluvia temprana y tardía.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Pero ustedes, hermanos, tengan paciencia y no se desesperen, pues ya pronto viene Cristo el Señor. Hagan como el campesino, que con paciencia espera la lluvia, y también espera que la tierra le dé buenas cosechas.

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Otras versiones



Santiago 5:7
32 Referencias Cruzadas  

Y no dicen en su corazón: Temamos ya a YHVH nuestro Dios, Aquel que nos daba las lluvias, Las tempranas° y las tardías,° en su tiempo, Reservando para nosotros las semanas establecidas para la siega.°


¡Conozcámoslo pues! ¡Sigamos adelante para conocer° a YHVH! Su salida es tan cierta como la aurora, Y Él vendrá a nosotros como la lluvia, Como la lluvia tardía° que riega la tierra.


¡Alegraos, oh hijos de Sión, Y regocijaos en YHVH vuestro Dios! Que os da la lluvia temprana° en su tiempo, Y la lluvia tardía° como antaño,° y derrama para vosotros el aguacero.


¡Implorad de YHVH lluvias tempranas y tardías!° YHVH, que envía los relámpagos y los aguaceros, Dará el pan al hombre y la hierba al campo.


Porque el Hijo del Hombre está al venir en la gloria de su Padre con sus ángeles,° y entonces recompensará a cada uno según su conducta.°


De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que de ningún modo gustarán la muerte hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su reino.


Porque como el relámpago sale de oriente y brilla hasta occidente, así será la venida° del Hijo del Hombre.°


Por esto, vosotros también estad preparados, porque el Hijo del Hombre viene a la hora que no pensáis.°


Os digo que con presteza° les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?


Y entonces verán al Hijo del Hombre viniendo en una nube° con poder y gran gloria.


Pero la que cae° en buena tierra, éstos son los que oyeron la palabra con corazón recto y bueno, y producen fruto con perseverancia.


Jesús le dice: Si quiero que él quede hasta que Yo venga,° ¿a ti, qué? Tú, sígueme.


Y el dicho de: Aquel discípulo no muere, se divulgó entre los hermanos.° Pero Jesús no le dijo: No muere; sino: Si quiero que él quede hasta que Yo venga, ¿a ti, qué?


Porque lo que fue escrito en tiempos pasados, para nuestra enseñanza fue escrito; para que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, sostengamos la esperanza.


Vida eterna a los que perseverando en hacer el bien, buscan gloria, honor e inmortalidad;


de tal manera que nada os falta en ningún don, aguardando la manifestación de nuestro Señor Jesús, el Mesías;


Porque nosotros, mediante el Espíritu, por fe, esperamos la promesa de la justicia.


No nos cansemos pues de hacer el bien, que a su tiempo cosecharemos, si no desfallecemos.


daré° la lluvia de vuestra tierra en su época, temprana y tardía, y recogerás tu grano, tu mosto y tu aceite.


fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, para toda paciencia y longanimidad;


recordando sin cesar delante del Dios y Padre nuestro la obra de vuestra fe y el trabajo de vuestro amor, y la paciencia en° la esperanza de Jesús el Mesías, nuestro Señor;


Porque ¿cuál es nuestra esperanza, o regocijo, o corona en que nos gloriamos? ¿No lo sois vosotros mismos delante de nuestro Señor Jesús° al tiempo de su advenimiento?


para que afirme vuestros corazones, irreprensibles en santidad delante de nuestro Dios y Padre, ante la venida° de nuestro Señor Jesús con todos sus santos.°


Y así, habiendo esperado pacientemente, alcanzó la promesa.


Hermanos, no habléis mal unos de otros. El que habla mal del hermano, o juzga a su hermano, habla mal de la ley y juzga la ley; y si juzgas la ley, ya no eres hacedor de la ley, sino juez.


Hermanos, tomad como modelo del sufrimiento y de la longanimidad a los profetas que hablaron en el nombre del Señor.


vuestro oro y vuestra plata se ha enmohecido, y su moho testificará contra vosotros, y consumirá vuestras carnes como fuego. ¡Habéis atesorado° para los días del fin!°


y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su advenimiento? ¡Pues desde que° durmieron los padres todo permanece igual desde el principio de la creación!