Y le dijo: Vete a pedir vasijas a todos tus vecinos, vasijas vacías; pide prestadas no pocas.
Salmos 81:11 - La Biblia Textual 3a Edicion Pero mi pueblo no escuchó mi voz, Y nada quiso conmigo Israel. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Pero mi pueblo no oyó mi voz, E Israel no me quiso a mí. Biblia Nueva Traducción Viviente »Pero no, mi pueblo no quiso escuchar; Israel no quiso que estuviera cerca. Biblia Católica (Latinoamericana) Pero mi pueblo no me quiso oír,
e Israel no me obedeció. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Yo soy Yahveh tu Dios, el que te condujo desde Egipto: abre tu boca y pide, y yo la llenaré. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Mas mi pueblo no oyó mi voz, e Israel no me quiso a mí. Biblia Traducción en Lenguaje Actual 11 (12) »Pero mi pueblo Israel no quiso prestarme atención. |
Y le dijo: Vete a pedir vasijas a todos tus vecinos, vasijas vacías; pide prestadas no pocas.
Dijeron pues Moisés y Aarón a todos los hijos de Israel: En la tarde conoceréis que YHVH os sacó de la tierra de Egipto,
Yo soy YHVH tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de la casa de esclavos.
Pero como el pueblo vio que Moisés tardaba en bajar del monte, se reunió el pueblo alrededor de Aarón, y le dijeron: ¡Levántate, haznos dioses que vayan delante de nosotros! Porque este Moisés, el varón que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le haya acontecido.°
Por tanto, di a los hijos de Israel: Yo soy YHVH, y os sacaré de debajo de las cargas de los egipcios, y os libraré de su esclavitud, y os redimiré con brazo extendido y con grandes juicios.
Pero, he aquí vienen días, dice YHVH, en que no se dirá más: ¡Vive YHVH, que sacó a los hijos de Israel de la tierra de Egipto!
Pero no quisieron escuchar, antes volvieron la espalda, y taparon sus oídos para no oír;
Pero engordó Jesurún° y tiró coces (Engordaste, te cebaste y te pusiste rollizo), Y abandonó al Dios que lo había hecho, Menospreció la Roca de su salvación.
¡Despreciaste a la Roca que te engendró, Y te olvidaste del Dios que te dio a luz!
Yo soy YHVH tu Dios, que te saqué de tierra de Egipto, de la casa de esclavitud.
¿Cuánto peor castigo pensáis que merecerá el que pisoteó al Hijo de Dios y tuvo por inmunda la sangre del pacto,° en la cual fue santificado, y ultrajó al Espíritu de gracia?