La tierra fue conmovida, y tembló, Se conmovieron los cimientos de los cielos; Se estremecieron, porque Él se indignó.
Salmos 77:19 - La Biblia Textual 3a Edicion Abriste tu camino en el mar, Tus sendas, en las aguas caudalosas, Y tus pisadas no dejaron rastro. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 En el mar fue tu camino, Y tus sendas en las muchas aguas; Y tus pisadas no fueron conocidas. Biblia Nueva Traducción Viviente Te abriste camino a través del mar y tu sendero atravesó las poderosas aguas, ¡una senda que nadie sabía que estaba allí! Biblia Católica (Latinoamericana) Tu camino cruzaba por el mar, por aguas profundas corrían tus senderos, y nadie supo dar cuenta de tus huellas. Biblia Serafín de Ausejo 1975 El zumbido del trueno fue rodando, los rayos alumbraron el espacio y la tierra tembló de conmoción. Biblia Reina Valera Gómez (2023) En el mar está tu camino, y tus sendas en las muchas aguas; y tus pisadas no fueron conocidas. Biblia Traducción en Lenguaje Actual 19 (20) Hiciste un camino en el mar; te abriste paso entre las aguas, pero nadie vio jamás tus huellas. |
La tierra fue conmovida, y tembló, Se conmovieron los cimientos de los cielos; Se estremecieron, porque Él se indignó.
Y partiste el mar delante de ellos, y pasaron en seco por el medio del mar, mientras que a sus perseguidores los lanzaste en las profundidades, como una piedra, a las aguas violentas.
Y ejecutará lo que ha decretado para mí, Y otras muchas cosas que hay en su mente.
¿Se entenderán los despliegues del nublado, Y el estruendo de su tabernáculo?
Las nubes y densa oscuridad lo rodean, La equidad y la justicia son el fundamento de su trono.
Las aguas retornaron y cubrieron los carros, los jinetes y todo el ejército de Faraón que había entrado tras ellos en el mar. No quedó ni uno de ellos.
Todo el monte Sinay humeaba, porque YHVH había descendido sobre él en el fuego,° y su humo subía como el humo de un horno, y todo el monte se estremecía en gran manera,
¡Oh profundidad de las riquezas, de la sabiduría y del conocimiento de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios e inescrutables sus caminos!