Entonces Jonadab le dijo: Acuéstate como que estás enfermo, y cuando tu padre venga a verte, le dirás: Te ruego que hagas venir a mi hermana Tamar para que me dé de comer, y prepare algo en mi presencia para que yo la vea y ella misma me lo sirva.
Salmos 50:18 - La Biblia Textual 3a Edicion Que si ves a un ladrón, corres en su compañía, Y con los adúlteros es tu parte. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Si veías al ladrón, tú corrías con él, Y con los adúlteros era tu parte. Biblia Nueva Traducción Viviente Cuando ven ladrones, les dan su aprobación, y se pasan el tiempo con adúlteros. Biblia Católica (Latinoamericana) Si ves un ladrón, corres con él,
y entre los adúlteros tienes tu sitio. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Si encuentras un ladrón, corres presto con él, en compañía del adúltero te sientes a tu gusto; Biblia Reina Valera Gómez (2023) Cuando veías al ladrón, tú consentías con él; y con los adúlteros era tu parte. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Si ves a un ladrón, corres a felicitarlo; con gente infiel en su matrimonio haces gran amistad. |
Entonces Jonadab le dijo: Acuéstate como que estás enfermo, y cuando tu padre venga a verte, le dirás: Te ruego que hagas venir a mi hermana Tamar para que me dé de comer, y prepare algo en mi presencia para que yo la vea y ella misma me lo sirva.
De los que por soborno absuelven al culpable, Y a los inocentes° le quitan su derecho!
Si un hombre adultera con la mujer de otro, si adultera con la mujer de su prójimo, el adúltero y la adúltera serán muertos irremisiblemente.°
Sus manos están adiestradas para el mal: El príncipe demanda retribución,° El juez juzga por retribución, El poderoso abriga malos deseos en su alma; Y entre ellos entretejen sus proyectos.
y decís: Si estuviéramos° en los días de nuestros padres, no seríamos sus cómplices en la sangre de los profetas.
quienes, habiendo entendido el pronunciamiento de Dios: que los que practican tales cosas son dignos de muerte; no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican.
No impongas las manos° con ligereza ni te hagas partícipe de pecados ajenos; consérvate puro.
Honroso sea en todos el matrimonio y el lecho conyugal sin mancilla, porque Dios juzgará a los fornicarios y adúlteros.