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Salmos 5:1 - La Biblia Textual 3a Edicion

Al director del coro, para nejilot.° Salmo de David. Escucha, oh YHVH, mis palabras, Considera mi pensamiento.°

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Escucha, oh Jehová, mis palabras; Considera mi gemir.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Oh Señor, óyeme cuando oro; presta atención a mi gemido.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Señor, escucha mis palabras, y a mi queja pon atención.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Del director; con flautas. Salmo. De David.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Al Músico principal: sobre Nehilot: Salmo de David Escucha, oh Jehová, mis palabras; considera mi meditación.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

1-3 (2-4) Mi rey y mi Dios, escucha con atención mis palabras; toma en cuenta mis súplicas, escucha mi llanto, pues a ti dirijo mi oración. Tan pronto como amanece te presento mis ruegos, y quedo esperando tu respuesta.

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Otras versiones



Salmos 5:1
12 Referencias Cruzadas  

Oración de David. Oye, oh YHVH, una causa justa, está atento a mi clamor, Escucha mi oración hecha de labios sin engaño.


Sean aceptos delante de ti los dichos de mi boca, Y la meditación de mi corazón, Oh YHVH, Roca mía y Redentor mío.


Oh ’Elohim, escucha mi oración, Presta oído a los dichos de mi boca.


Al director del coro. Salmo de David. Oh ’Elohim, escucha la voz de mi queja; Preserva mi vida del terror del enemigo.


Al director del coro. Sobre lirios. Testimonio. Salmo de Asaf. Oh Pastor de Israel, escucha: Tú, que pastoreas a José como un rebaño, Tú, que estás entronizado sobre los querubines: ¡Resplandece!


Oración de David. ¡Oh YHVH, inclina tu oído y respóndeme! Porque estoy afligido y menesteroso.


Y asimismo, también el Espíritu ayuda nuestra debilidad, pues no sabemos qué orar° como conviene, pero el mismo Espíritu intercede° con gemidos indecibles;


Porque los ojos del Señor están sobre los justos, Y sus oídos hacia su oración, Pero el rostro° del Señor está contra los que hacen cosas malas.°


porque Ana hablaba en su corazón, y sólo se movían sus labios, pero su voz no se escuchaba, por lo que Elí la tuvo por ebria.


No tengas a tu sierva por hija de Belial, porque de la abundancia de mis congojas y aflicciones he hablado hasta ahora.