No se deleita con la fortaleza del caballo, Ni estima la agilidad de las piernas del hombre.
Salmos 33:17 - La Biblia Textual 3a Edicion Vano es el caballo para la victoria, Ni su gran fuerza permitirá escapar. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Vano para salvarse es el caballo; La grandeza de su fuerza a nadie podrá librar. Biblia Nueva Traducción Viviente No confíes en tu caballo de guerra para obtener la victoria; por mucha fuerza que tenga, no te puede salvar. Biblia Católica (Latinoamericana) No es verdad que un caballo sirva para triunfar,
no salvará al jinete ni con todo su brío. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Engaño es el caballo como auxilio: con su mucho vigor, no pone en salvo. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Vano es el caballo para salvarse, y no librará a nadie por la grandeza de su fuerza. Biblia Traducción en Lenguaje Actual De nada sirven los caballos para ganar una guerra, pues a pesar de su fuerza no pueden salvar a nadie. |
No se deleita con la fortaleza del caballo, Ni estima la agilidad de las piernas del hombre.
Éstos confían en carros de guerra, y aquéllos en caballos, Pero nosotros nos acordamos del nombre de YHVH nuestro Dios.
El caballo es preparado para el día de la batalla, Pero la victoria es de YHVH.
Me volví y vi debajo del sol que la carrera no es de los veloces, ni la batalla de los fuertes, ni de los sabios el pan, ni de los inteligentes la riqueza, ni de los elocuentes el favor, sino que un tiempo y una suerte alcanzan a todos ellos.
Sino que dijisteis: ¡No! Huiremos a caballo. Por eso, ¡ciertamente huiréis! Dijisteis: ¡En veloces corceles cabalgaremos! Por eso, ¡más veloces serán vuestros perseguidores!
¡Ay de los que bajan a Egipto por socorro, Y confían en caballos y confían en carros, porque son muchos, Y en jinetes, porque son fuertes, Y no se fijan en el Santo de Israel, Y no consultan a YHVH!
Asiria no nos salvará; Ya no montaremos a caballo, Ni diremos más a la hechura de nuestras manos: ¡Dioses nuestros sois!° Porque sólo en ti halla misericordia el huérfano.
Cuando salgas a la guerra contra tus enemigos, y veas caballos y carros y gente más numerosa que tú, no tengas temor de ellos, porque YHVH tu Dios está contigo, el mismo que te hizo subir de la tierra de Egipto.
Y YHVH destrozó a Sísara, con todos sus carros y todo su ejército a filo de espada delante de Barac; y Sísara bajándose del carro, huyó a pie.