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Salmos 25:2 - La Biblia Textual 3a Edicion

b ¡Dios mío, en ti confío! No sea yo avergonzado, No se alegren de mí mis enemigos.

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Biblia Reina Valera 1960

Dios mío, en ti confío; No sea yo avergonzado, No se alegren de mí mis enemigos.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

¡Confío en ti, mi Dios! No permitas que me avergüencen, ni dejes que mis enemigos se regodeen en mi derrota.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

a ti que eres mi Dios. En ti he confiado, que no quede avergonzado ni se rían de mí mis enemigos.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

en tí, mi Dios, confío. Que no sufra vergüenza, que no tengan en mí mis enemigos motivo de alegría.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Oh Dios mío, en ti confío; no sea yo avergonzado, que no triunfen sobre mí mis enemigos.

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Otras versiones



Salmos 25:2
32 Referencias Cruzadas  

Así fueron humillados los hijos de Israel en aquel tiempo, mientras que los hijos de Judá prevalecieron porque se habían apoyado en YHVH, el Dios de sus padres.


Porque yo en tu misericordia he confiado, Y mi corazón se regocijará en tu salvación.


¡Oye mi clamor, porque estoy abatido en gran manera! Líbrame de los que me persiguen, porque son más fuertes que yo.


¡YHVH, roca mía y castillo mío, y mi libertador! Dios mío y fortaleza mía, en quien me refugio, Mi escudo y mi cuerno de salvación, mi alta torre.


Al director del coro. Sobre Aye-let Hashajar.° Salmo de David. ¡Dios mío, Dios mío! ¿Por qué me has desamparado?° ¿Por qué estás lejos de mi salvación y de las palabras de mi clamor?


Clamaron a ti, y fueron librados, Confiaron en ti, y no fueron avergonzados.


Se encomendó a YHVH, líbrelo Él, Que Él lo rescate, puesto que en Él se complacía.


Al director del coro. Salmo de David. En ti, oh YHVH, me he refugiado, No sea yo avergonzado jamás, Líbrame en tu justicia.


En tu mano están mis tiempos, Líbrame de la mano de mis enemigos y de mis perseguidores.


Inclina a mí tu oído y rescátame pronto, ¡Sé Tú mi roca fuerte y la fortaleza para salvarme!


f Gustad y ved que YHVH es bueno. ¡Cuán bienaventurado es el varón que se refugia en Él!


YHVH los ayuda y los libra, Los liberta de los malvados y los salva, Porque se han refugiado en Él.


En esto conoceré que te complaces en mí: En que mi enemigo no triunfe sobre mí.


Al director del coro. Sobre la paloma silenciosa en parajes muy lejanos.° Mictam de David, cuando los filisteos lo capturaron en Gat. ¡Oh ’Elohim, ten misericordia de mí! Porque el hombre me devoraría; Me ataca y me acosa sin tregua.


Shigayón° de David, que cantó a YHVH por causa de las palabras de Cus° benjamita. ¡Oh YHVH, Dios mío, en ti me he refugiado! ¡Sálvame y líbrame de todos los que me persiguen!


Oh YHVH, en ti he puesto mi confianza, No sea yo avergonzado jamás.


Diré yo a YHVH: ¡Refugio mío y fortaleza mía, mi Dios en quien confío!


¿Hasta cuándo los malvados, oh YHVH, Hasta cuándo se exaltarán los malvados?


Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera, Porque en ti ha confiado.


Por tanto, Adonay YHVH dice así: He aquí Yo pongo por fundamento en Sión una piedra, Piedra probada,° angular, preciosa, de cimiento estable.° El que crea, no será conturbado.°


Así hablaréis a Ezequías rey de Judá, diciendo: No te engañe tu Dios en quien confías, pensando que Jerusalem no será entregada en mano del rey de Asiria.


Ahora pues, YHVH Dios nuestro, sálvanos de su mano, y sepan todos los reinos de la tierra que Tú, sólo Tú, eres YHVH.


Yo ampararé a esta ciudad para salvarla, por amor a mí mismo, y por amor a David mi siervo.


Los aventarás, y el viento se los llevará, Y los esparcirá el torbellino; Pero tú te regocijarás con YHVH, Te gloriarás en el Santo de Israel.


Sus reyes serán tus ayos, sus princesas, tus nodrizas; Rostro en tierra te darán homenaje, lamerán el polvo de tus pies, Y sabrás que Yo soy YHVH, Y que los que esperan en mí No serán avergonzados.


Avergüéncense quienes me persiguen, Pero no sea yo avergonzado, Sientan terror ellos y no yo; Trae sobre ellos el día malo, Y destrúyelos con doble destrucción.


Porque la Escritura dice: Todo el que cree en Él no será avergonzado.°


y la esperanza no será avergonzada,° porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.


Por lo cual contiene la Escritura: He aquí, pongo en Sión una piedra angular,° escogida, preciosa; El que cree en ella, no será avergonzado.°