Salmos 25 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)1 Salmo de David A ti, oh Jehová, levantaré mi alma. 2 Oh Dios mío, en ti confío; no sea yo avergonzado, que no triunfen sobre mí mis enemigos. 3 Ciertamente ninguno de cuantos en ti esperan será avergonzado: Serán avergonzados los que se rebelan sin causa. 4 Muéstrame, oh Jehová, tus caminos; enséñame tus sendas. 5 Guíame en tu verdad, y enséñame; porque tú eres el Dios de mi salvación; en ti he esperado todo el día. 6 Recuerda, oh Jehová, tus tiernas misericordias, y tus bondades; porque siempre han sido desde antaño. 7 De los pecados de mi juventud, y de mis transgresiones, no te acuerdes; conforme a tu misericordia acuérdate de mí, por tu bondad, oh Jehová. 8 Bueno y recto es Jehová; por tanto, Él enseñará a los pecadores el camino. 9 Él guiará a los humildes por el juicio, y a los mansos enseñará su camino. 10 Todas las sendas de Jehová son misericordia y verdad, para los que guardan su pacto y sus testimonios. 11 Por amor a tu nombre, oh Jehová, perdona mi pecado, que es grande. 12 ¿Quién es el hombre que teme a Jehová? Él le enseñará el camino que debe escoger. 13 Su alma habitará tranquila, y su simiente heredará la tierra. 14 El secreto de Jehová es con los que le temen; y a ellos hará conocer su pacto. 15 Mis ojos están siempre hacia Jehová; porque Él sacará mis pies de la red. 16 Vuélvete a mí, y tenme misericordia; porque estoy desolado y afligido. 17 Las angustias de mi corazón se han aumentado; sácame de mis congojas. 18 Mira mi aflicción y mi trabajo; y perdona todos mis pecados. 19 Mira mis enemigos, que se han multiplicado, y con odio violento me aborrecen. 20 Guarda mi alma, y líbrame; no sea yo avergonzado, porque en ti confié. 21 Integridad y rectitud me guarden; porque en ti he esperado. 22 Redime, oh Dios, a Israel de todas sus angustias. |
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