La Biblia Online

Anuncios


Toda la Biblia A.T. N.T.




Salmos 23:5 - La Biblia Textual 3a Edicion

Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores, Has ungido mi cabeza con aceite, Mi copa está rebosando.

Ver Capítulo
Mostrar Biblia Interlineal

Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.

Ver Capítulo

Biblia Nueva Traducción Viviente

Me preparas un banquete en presencia de mis enemigos. Me honras ungiendo mi cabeza con aceite. Mi copa se desborda de bendiciones.

Ver Capítulo

Biblia Católica (Latinoamericana)

La mesa has preparado para mí frente a mis adversarios, con aceites perfumas mi cabeza y rellenas mi copa.

Ver Capítulo

Biblia Serafín de Ausejo 1975

Enfrente al opresor, me aderezas tú un banquete; con aceite me unges la cabeza, y mi copa rebosa.

Ver Capítulo

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Aderezas mesa delante de mí, en presencia de mis angustiadores; unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.

Ver Capítulo

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Aunque se enojen mis enemigos, tú me ofreces un banquete y me llenas de felicidad; ¡me das un trato especial!

Ver Capítulo
Otras versiones



Salmos 23:5
23 Referencias Cruzadas  

Entonces, en verdad, Él te impulsa a salir de las garras de la angustia, A un lugar espacioso y abierto, Para servirte una mesa llena de grosura.


Y el vino, que alegra el corazón del hombre; Y el aceite, que hace brillar su rostro, Y el alimento, que sustenta el corazón del hombre.


¡Tomaré la copa de la salvación, E invocaré el nombre de YHVH!


YHVH es la porción de mi herencia y de mi copa. Tú sustentas mi suerte.


¡Que coman y que se sacien los humildes! ¡Alaben a YHVH los que lo buscan, Y vuestro corazón viva para siempre!


Los que comieron y engordaron en la tierra se postrarán ante Él, Los que bajan al polvo se postrarán ante Él, Los que no pueden conservar viva su alma.


Has amado la justicia y aborrecido la impiedad, Por eso te ungió ’Elohim, el Dios tuyo, Con óleo de alegría más que a tus compañeros.


Hablaron contra ’Elohim diciendo: ¿Podrá ’El° poner una mesa en el desierto?


Pero Tú aumentarás mi fuerza como la del búfalo, Seré ungido con aceite fresco,


Y mis ojos mirarán por encima de mis enemigos, Y mis oídos oirán de aquellos inicuos que se levantaron contra mí.


En este monte YHVH Sebaot ofrecerá a todos los pueblos, Su banquete de manjares suculentos, Su banquete de vinos generosos, De manjares tiernos de mucho meollo, Y de vinos añejos, bien clarificados.°


Que bebéis vino en copones y os ungís con los mejores ungüentos, Sin apiadaros de la ruina de José.°


Pero cuando tú ayunes, úngete° la cabeza y lávate la cara,


No ungiste mi cabeza con aceite, pero ésta ungió con perfume mis pies.


También vosotros ahora tenéis tristeza; pero os veré otra vez y vuestro corazón se alegrará, y nadie os quita° vuestro gozo.


La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre del Mesías? El pan que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo del Mesías?°


Y el que nos confirma con vosotros en el Mesías y el que nos ungió, es Dios;


Y al que puede hacer todas las cosas mucho más abundantemente y más allá° de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros,


Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y todos vosotros lo sabéis.°


Aunque en cuanto a vosotros, la unción que de Él habéis recibido, permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que° nadie os enseñe, sino que así como su unción° os enseña todas las cosas, y es verdad y no es mentira, así como ella os enseñó, permaneced en Él.