Pues irremisiblemente hemos de morir, y somos como agua derramada en la tierra, que no puede ser recogida, pero ’Elohim no quita la vida, sino que provee medios para que el desterrado no siga alejado de Él.
Salmos 144:4 - La Biblia Textual 3a Edicion El hombre es como un soplo, Sus días como una sombra que pasa. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 El hombre es semejante a la vanidad; Sus días son como la sombra que pasa. Biblia Nueva Traducción Viviente Pues son como un suspiro; sus días son como una sombra pasajera. Biblia Católica (Latinoamericana) El hombre es como un soplo, sus días como la sombra que pasa. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Lo mismo que el vapor es el hombre, sus días, como la sombra que declina. Biblia Reina Valera Gómez (2023) El hombre es semejante a la vanidad: Sus días son como la sombra que pasa. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Somos como las ilusiones; ¡desaparecemos como las sombras! |
Pues irremisiblemente hemos de morir, y somos como agua derramada en la tierra, que no puede ser recogida, pero ’Elohim no quita la vida, sino que provee medios para que el desterrado no siga alejado de Él.
Porque extranjeros somos delante de ti, y transeúntes, lo mismo que todos nuestros padres; nuestros días sobre la tierra son como una sombra, y no hay esperanza.
¡Cuánto menos en quienes habitan en casas de barro cimentadas en el polvo, Desmenuzados por la polilla!
Porque no somos más que de ayer, y nada sabemos, Porque nuestros días sobre la tierra son una sombra.
Con castigos corriges al hombre por su iniquidad, Como la polilla consumes su hermosura. Ciertamente todo hombre es vanidad. Selah
Sólo Vanidad son los del vulgo, Mentira son los nobles. Puestos en balanza, suben, Pero serán más livianos que un soplo.
Recuerda cuán breve es mi tiempo,° ¿Has creado en vano a todos los hijos del hombre?
He visto todas las obras que se hacen debajo del sol, y he aquí que todo es vanidad y correr tras el viento.
Vanidad de vanidades, dice Cohélet. Vanidad de vanidades,° todo es vanidad.
y que no le irá bien al impío, ni le serán prolongados sus días, que serán como una sombra, por cuanto no teme delante de Dios.