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Salmos 14:1 - La Biblia Textual 3a Edicion

Al director del coro. Salmo de David. Dice el necio en su corazón: No hay Dios.° Se han corrompido, hacen obras abominables. No hay quien haga el bien.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Dice el necio en su corazón: No hay Dios. Se han corrompido, hacen obras abominables; No hay quien haga el bien.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Solo los necios dicen en su corazón: «No hay Dios». Ellos son corruptos y sus acciones son malas; ¡no hay ni uno solo que haga lo bueno!

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Dijo en su corazón el insensato: '¡Mentira, Dios no existe!' Son gente pervertida que hacen cosas infames; ya no hay quien haga el bien.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Del director. De David. Dice el necio en su interior: 'Dios no existe'. Corruptos, abominables en sus obras, no hay quien haga el bien.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Al Músico principal: Salmo de David Dijo el necio en su corazón: No hay Dios. Se corrompieron, hicieron obras abominables; no hay quien haga el bien.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

1 (1b) Los necios piensan: «Dios no existe». Pero son gente corrompida, todo lo que hacen es odioso; ¡ninguno de ellos hace lo bueno!

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Otras versiones



Salmos 14:1
32 Referencias Cruzadas  

Vio entonces YHVH que la maldad del hombre se había multiplicado en la tierra, y que toda forma de pensamiento de su corazón era solamente el mal continuamente.


¡Cuánto menos este ser detestable y corrompido, Que bebe la iniquidad como agua!


Y dijiste: ¿Qué sabe Dios? ¿Podrá distinguir a través del nubarrón?


Por la altivez de su rostro el malvado no inquiere, ’Elohim no está en sus pensamientos.


Andaban afligidos por sus rebeliones, Ayunando por sus maldades,


Al director del coro. Sobre Majalat.° Maskil de David. Dice el necio en su corazón: No hay Dios. Se han corrompido, e hicieron abominable maldad, No hay quien haga el bien.


Porque tuve envidia de los soberbios, Viendo la prosperidad de los malvados.


El hombre torpe no lo sabe, El insensato no entiende esto:


Oh simples ¿hasta cuándo amaréis la simpleza, Y vosotros, insolentes, os complaceréis en la insolencia, Y vosotros, insensatos, aborreceréis el saber?


El principio de la sabiduría es el temor de YHVH, Pero los insensatos desprecian la sabiduría y la instrucción.


El deseo cumplido deleita el alma, Apartarse del mal es abominación a los necios.


Aunque machaques al necio con el pisón del mortero, No le quitarás su necedad.


Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque.


¡Oh gente pecadora, pueblo cargado de maldad, Generación° de perversos, hijos depravados! Abandonaron a YHVH, despreciaron al Santo de Israel y se volvieron atrás.


Renegaron de YHVH diciendo: ¡No hay tal!,° no vendrá sobre nosotros la calamidad; Ni tampoco veremos espada ni hambre;


Todos son rebeldes obstinados, Y propalan calumnias; Todos son bronce y hierro de mala calidad.


¡Generación de víboras!° ¿Cómo podéis hablar cosas buenas siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca.°


Porque del corazón provienen malos pensamientos, homicidios, adulterios, fornicaciones, robos, falsos testimonios, difamaciones.°


Pero le dijo Dios: ¡Insensato! esta noche tu alma te será demandada, y lo que has prevenido, ¿para quién será?


en aquel tiempo estabais sin el Mesías, apartados de la ciudadanía de Israel, y extraños a los pactos de la promesa, no teniendo esperanza, y sin Dios en el mundo.


Profesan conocer° a Dios, pero con sus hechos lo niegan, siendo detestables y rebeldes, descalificados para toda buena obra.


Porque nosotros también éramos en otro tiempo necios, desobedientes, extraviados, esclavizados por pasiones y placeres diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles y aborreciéndonos unos a otros.


Pero los cobardes e incrédulos, y abominables y homicidas, y fornicarios y hechiceros, e idólatras y todos los mentirosos,° tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.


Te ruego, señor mío, no prestes atención a Nabal, ese hijo de Belial; porque conforme a su nombre, así es. Nabal es su nombre, y la necedad está con él, pero yo, tu sierva, no vi a los mozos de mi señor, a los que enviaste.