Y dijo Jacob: ¡Oh Dios de mi padre Abraham y Dios de mi padre Isaac! ¡Oh YHVH!, que me dijiste: Vuélvete a tu tierra y a tu parentela y Yo te haré bien.
Salmos 119:49 - La Biblia Textual 3a Edicion z Acuérdate de la palabra dada a tu siervo, En la cual me has hecho esperar ansiosamente. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Acuérdate de la palabra dada a tu siervo, En la cual me has hecho esperar. Biblia Nueva Traducción Viviente Recuerda la promesa que me hiciste; es mi única esperanza. Biblia Católica (Latinoamericana) Recuerda tu palabra a tu servidor, ella ha mantenido mi esperanza. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Zain. Ten presente a tu siervo la promesa en que me has hecho que esperara. Biblia Reina Valera Gómez (2023) ZAYIN. Acuérdate de la palabra dada a tu siervo, en la cual me has hecho esperar. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Tus promesas me dan esperanza; ¡no te olvides de ellas! |
Y dijo Jacob: ¡Oh Dios de mi padre Abraham y Dios de mi padre Isaac! ¡Oh YHVH!, que me dijiste: Vuélvete a tu tierra y a tu parentela y Yo te haré bien.
Entonces ’Elohim se acordó de Noé y de todo ser vivo, y de todos los animales que estaban con él en el arca. Y ’Elohim hizo pasar un viento sobre la tierra, y las aguas decrecieron.
Porque en días anteriores, cuando Saúl era rey sobre nosotros, eras tú el que nos conducías en Israel, y YHVH te dijo: Tú apacentarás a mi pueblo Israel, y serás el caudillo de Israel.
Ahora pues, YHVH ’Elohim, confirma para siempre la palabra que has hablado acerca de tu siervo y de su casa, y haz como Tú has dicho.
¡Acuérdate de que mi vida es un soplo, Y que mis ojos no volverán a ver el bien!
Acuérdate de mí, oh YHVH, cuando favorezcas a tu pueblo, Visítame con tu salvación,
Se acordaba de su pacto con ellos, Y se compadecía° conforme a la multitud de sus misericordias.
No quites jamás de mi boca la palabra de verdad, Porque en tus juicios espero ansiosamente.
Que los que te temen me vean y se alegren, Porque yo espero con ansia en tu palabra.
k Mi alma desfallece por tu salvación, Pero en tu palabra he puesto mi esperanza.
¡Oh Jerusalem, sobre tus muros he emplazado centinelas! Nunca se descuidarán, ni de día ni de noche. Los que invocáis a YHVH no os deis descanso;
Así el Dios de esperanza os llene° de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en la esperanza por el poder del Espíritu Santo.
Por lo cual, habiendo ceñido los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y tened vuestra esperanza puesta por completo en la gracia° que os será traída en la revelación de Jesús el Mesías;
que por medio de Él sois fieles a Dios, quien lo resucitó de entre los muertos y le dio gloria, para que vuestra fe y esperanza estén en Dios.