Y YHVH te conceda prudencia y entendimiento, para que cuando Él te dé dominio sobre Israel, observes la Ley de YHVH tu Dios.
Salmos 119:34 - La Biblia Textual 3a Edicion Hazme entender, y atesoraré tu Ley, Y la guardaré con todo el corazón. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Dame entendimiento, y guardaré tu ley, Y la cumpliré de todo corazón. Biblia Nueva Traducción Viviente Dame entendimiento y obedeceré tus enseñanzas; las pondré en práctica con todo mi corazón. Biblia Católica (Latinoamericana) Dame inteligencia para guardar tu Ley, y que la observe de todo corazón. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Dame saber y observaré tu ley, la guardaré de todo corazón. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Dame entendimiento, y guardaré tu ley; y la observaré con todo mi corazón. |
Y YHVH te conceda prudencia y entendimiento, para que cuando Él te dé dominio sobre Israel, observes la Ley de YHVH tu Dios.
Y dijo al hombre: He aquí, el temor de Adonay es la sabiduría, Y el apartarse del mal, la prudencia.
r El principio de la sabiduría es el temor de YHVH, v Sano juicio tienen los que lo practican; t Su alabanza permanece para siempre.
Con todo mi corazón te he buscado, No permitas que me desvíe de tus mandamientos.
De tus preceptos he adquirido entendimiento, Por lo cual aborrezco toda senda de mentira.
t Llegue mi clamor a tu presencia, oh YHVH, Dame entendimiento conforme a tu palabra.
¡Cuán bienaventurados son los que guardan sus testimonios,° Y con todo el corazón lo buscan!
He suplicado tu favor de todo corazón, Ten misericordia de mí conforme a tu dicho.
Los soberbios forjaron mentiras contra mí, Pero yo atesoro tus preceptos de todo corazón.
y Tus manos me hicieron y me afirmaron; Hazme entender, y aprenderé tus mandamientos.
Enmudecí con profundo silencio, Me callé, aun acerca de lo bueno, y se agravó mi dolor.
Por tanto, cualquiera que suprima uno solo de estos mandamientos más pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos, pero cualquiera que los practique° y enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos.
Cualquiera pues que me oye estas palabras y las practica, será comparado a un varón prudente, que edificó su casa sobre la roca,
Si alguno quiere hacer su voluntad,° conocerá la doctrina, si es de Dios, o si Yo hablo de mí mismo.
Observadlos y practicadlos, pues constituye vuestra sabiduría y vuestro entendimiento a la vista de las naciones, las cuales tendrán noticia de todos estos estatutos, y dirán: ¡En verdad esta gran nación es un pueblo sabio y entendido!
Pero el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en sus acciones.
Y si alguno de vosotros carece de sabiduría, pídala al que da, a Dios, que da a todos generosamente y sin reproche,° y le será dada.
Hermanos, no habléis mal unos de otros. El que habla mal del hermano, o juzga a su hermano, habla mal de la ley y juzga la ley; y si juzgas la ley, ya no eres hacedor de la ley, sino juez.