Mi lengua hablará° de tus dichos, Porque todos tus mandamientos son justos.
Hablará mi lengua tus dichos, Porque todos tus mandamientos son justicia.
Que mi lengua cante de tu palabra, porque todos tus mandatos son correctos.
¡Que mi lengua celebre tu palabra, pues son justos todos tus mandamientos!
que mi lengua se haga eco de tus dichos, pues tus leyes son perfectas.
Mi lengua hablará tu palabra; porque todos tus mandamientos son justicia.
Alabaré tus promesas, pues todos tus mandamientos son justos.
Por eso estimé rectos todos tus mandamientos sobre todas las cosas, Y aborrecí toda senda de mentira.
He contado con mis labios Todos los juicios de tu boca.
Tus testimonios que nos has encomendado son rectos, Y están llenos de fidelidad.
Tu justicia es justicia eterna, Y tu Ley, verdad.
Delante de reyes hablaré de tus testimonios, Y no me avergonzaré.
Todos tus mandamientos son fieles, Sin causa me persiguen, ¡ayúdame!
p La boca del justo profiere sabiduría, Y su lengua habla justicia.
No los encubriremos a sus hijos. Relataremos a la generación venidera las alabanzas de YHVH, Y de su poder y de las maravillas que hizo.
De manera que la ley a la verdad es santa, y el mandamiento, santo, justo y bueno.
Porque sabemos que la ley es espiritual, pero yo, habiendo sido vendido a la esclavitud del pecado, soy carnal.
Ninguna palabra dañina salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación,° que comunique gracia a los oyentes.
y las inculcarás° a tus hijos, y hablarás de ellas sentado en tu casa, andando por el camino, al acostarte y al levantarte.
Vuestra palabra sea siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno.