Afirma mis pasos en tu palabra, Y ninguna iniquidad se enseñoree de mí.
Ordena mis pasos con tu palabra, Y ninguna iniquidad se enseñoree de mí.
Guía mis pasos conforme a tu palabra, para que no me domine el mal.
Afirma con tu palabra mis pasos, no dejes que me domine algún mal.
Asegura mi paso en tus palabras y que nada perverso me domine.
Ordena mis pasos con tu palabra; y ninguna iniquidad se enseñoree de mí.
Guíame, como lo has prometido; ¡yo quiero cumplir tus mandamientos! No dejes que me maltraten, ni me dejes caer en la maldad.
Susténtame conforme a tu dicho, y viviré, Y no permitas que quede avergonzado de mi esperanza.
No dará tu pie al resbaladero, Ni se dormirá el que te guarda.
Mis pasos se han sostenido en tus caminos, Mis pies no resbalarán.
Aparta también a tu siervo de las soberbias, Que no se enseñoreen de mí. Entonces seré íntegro, Y quedaré absuelto de gran transgresión.
Te haré entender y te enseñaré el camino en que debes andar, Sobre ti fijaré mis ojos, y te aconsejaré.
Puso luego en mi boca un cántico nuevo, Alabanza a nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, Y confiarán en YHVH.
Él guarda los pies de sus fieles, Pero los malos enmudecerán en las tinieblas, Porque por fuerza propia no prevalecerá ninguno.