¿Quién cuenta las nubes con sabiduría, Y vuelca los cántaros de los cielos,
Salmos 104:13 - La Biblia Textual 3a Edicion El que da de beber a los montes desde sus aposentos, Del fruto de tus obras está saciada la tierra. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Él riega los montes desde sus aposentos; Del fruto de sus obras se sacia la tierra. Biblia Nueva Traducción Viviente Desde tu hogar celestial, envías lluvia sobre las montañas y colmas la tierra con el fruto de tus obras. Biblia Católica (Latinoamericana) De lo alto de tus moradas riegas los montes,
sacias la tierra del fruto de tus obras;' Biblia Serafín de Ausejo 1975 Tú eres el que riega desde las altas cámaras los montes: del fruto de tus obras se satura la tierra. Biblia Reina Valera Gómez (2023) El que riega los collados desde sus aposentos; del fruto de sus obras se sacia la tierra. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Dios mío, tú, con tu lluvia, riegas desde el cielo las montañas; tu bondad satisface a la tierra. |
¿Quién cuenta las nubes con sabiduría, Y vuelca los cántaros de los cielos,
Que entabla sobre las aguas sus altas moradas, Que pone las nubes por su carroza, Que anda sobre las alas del viento,
El que cubre de nubes los cielos, El que prepara lluvia para la tierra, El que hace brotar la hierba en los montes.
Cuando eleva su voz, hay un tumulto de aguas en los cielos, Y eleva los vapores° de los extremos de la tierra. Hace los relámpagos para la lluvia, Y saca de sus tesoros el viento.
Entre las vanidades° de los gentiles, ¿Hay quien haga llover? ¿O pueden los cielos mismos dar aguaceros? ¿Acaso, oh YHVH, no eres Tú el Dios nuestro? Esperaremos, pues, en ti, Porque Tú haces todas estas cosas.
Él es el que edificó en los cielos sus gradas,° Y estableció su arco sobre la tierra; El que llama a las aguas del mar, y las derrama sobre la faz de la tierra. ¡YHVH° es su nombre! Oh hijos de Israel,
para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y hace llover sobre justos e injustos.
si bien no se dejó a sí mismo sin testimonio, haciendo el bien, dándoos lluvias del cielo y tiempos fructíferos, y llenando de sustento y de alegría vuestros corazones.
Sino que la tierra que pasáis a poseer es una tierra de montes y planicies que se abreva con las aguas de la lluvia de los cielos.