Y los ancianos de su casa se pusieron a su lado para levantarlo del suelo, pero él no quiso, ni tampoco comió° con ellos.
Salmos 102:4 - La Biblia Textual 3a Edicion Mi corazón herido se agosta como la hierba, Y aun de comer mi pan me olvido. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Mi corazón está herido, y seco como la hierba, Por lo cual me olvido de comer mi pan. Biblia Nueva Traducción Viviente Tengo el corazón angustiado, marchito como la hierba, y perdí el apetito. Biblia Católica (Latinoamericana) como hierba segada, mi corazón se seca y hasta me olvido de comer mi pan;' Biblia Serafín de Ausejo 1975 Mis días se terminan en humo, y mis huesos se queman lo mismo que un brasero. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Mi corazón está herido, y seco como la hierba; por lo cual me olvido de comer mi pan. Biblia Traducción en Lenguaje Actual 4 (5) Me siento muy afligido; hasta parezco hierba marchita. ¡Ni ganas de comer tengo, y hasta los huesos se me ven! |
Y los ancianos de su casa se pusieron a su lado para levantarlo del suelo, pero él no quiso, ni tampoco comió° con ellos.
Levantóse pues Esdras de delante de la Casa de Dios, y entró en la cámara de Johanán ben Eliasib. Y cuando estuvo allí, no comió pan ni bebió agua, pues estaba afligido por causa de la infidelidad de los deportados.
¡Mi alma está hastiada de mi vida! Daré rienda suelta a mis quejas. Hablaré en la amargura de mi alma.
Hasta que su alma llega a aborrecer el pan, Y su garganta el manjar más delicado.
Porque en mí están clavadas° las saetas de ’El-Shadday, Y mi espíritu sorbe su veneno, Y los terrores de Dios se alistan contra mí en orden de batalla.
Porque como hierba, pronto serán cortados, Y como la hierba verde se secarán.
Mi alma está abatida dentro de mí, Por tanto, me acordaré de ti desde la tierra del Jordán, Y de los hermonitas, del monte Mitsar.
El oprobio ha quebrantado mi corazón, y estoy acongojado, Esperé compasión, y no la hubo, Y consoladores, pero ninguno hallé.
Me acuerdo de ’Elohim, y me conmuevo, Me lamento, y mi espíritu desmaya. Selah
Sécase la hierba, marchítase la flor, Cuando el aliento de YHVH sopla sobre ellos. ¡En verdad el pueblo es hierba!