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Romanos 14:3 - La Biblia Textual 3a Edicion

El que come no menosprecie al que no come, y el que no come no juzgue al que come, porque Dios lo ha aceptado.

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Biblia Reina Valera 1960

El que come, no menosprecie al que no come, y el que no come, no juzgue al que come; porque Dios le ha recibido.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Los que se sienten libres para comer de todo no deben menospreciar a los que no sienten la misma libertad; y los que no comen determinados alimentos no deben juzgar a los que sí los comen, porque a esos hermanos Dios los ha aceptado.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

El que come de todo no debe despreciar al que se abstiene; y el que no come de todo, que no critique al que come, pues Dios lo ha tomado tal como es.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

El que come de todo, no trate con desdén al que se abstiene de algo; y el que se abstiene de algo, no condene al que come de todo, ya que ha sido acogido por Dios.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

El que come, no menosprecie al que no come, y el que no come, no juzgue al que come; porque Dios le ha recibido.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Pero los que comen de todo no deben despreciar a los otros. De igual manera, los que solo comen verduras no deben criticar a los que comen de todo, pues Dios los ha aceptado por igual.

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Otras versiones



Romanos 14:3
20 Referencias Cruzadas  

Porque ¿quién es el que desprecia el día de modestos comienzos?° ¡Se alegrarán y verán la plomada° en mano de Zorobabel! Aquéllas siete son los ojos de YHVH que recorren toda la tierra.


Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos.°


Llegaron a Él los discípulos de Juan, diciendo: ¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos,° y tus discípulos no ayunan?


A unos que confiaban° en sí mismos como justos y menospreciaban° a los demás, les propuso esta parábola:


Entonces Pedro tomó la palabra° y dijo: En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas,°


Aún estaba hablando Pedro estas palabras, cuando el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían° la palabra.


Y los nativos° nos trataron con no poca humanidad, porque a causa de la lluvia que caía y del frío, encendieron un fuego y nos recibieron a todos.


Porque si su exclusión es la reconciliación del mundo, ¿qué será su readmisión, sino vida entre los muertos?


Recibid al débil en la fe, pero no para contender sobre opiniones.°


Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O también tú, ¿por qué menosprecias a tu hermano? Porque todos compareceremos ante el tribunal de Dios.°


Así que, ya no nos juzguemos más unos a otros, al contrario, proponeos más bien no poner tropiezo u ocasión de caer al hermano.


Pero si por causa de la comida tu hermano es contristado, ya no vives según el amor. No arruines° con tu comida a aquél por quien el Mesías murió.


Bueno es no comer carne, ni beber vino, ni nada en que tropiece° tu hermano.


Por tanto, aceptaos los unos a los otros, como también el Mesías os° aceptó, para gloria de Dios.