La benevolencia del rey es para con el servidor prudente, Pero su enojo contra el que lo avergüenza.
Romanos 13:3 - La Biblia Textual 3a Edicion Porque los gobernantes no son de temer para el que obra el bien, sino para el que obra el mal. ¿Quieres, pues, no temer a la autoridad? Haz lo bueno, y tendrás aprobación de ello, Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo. ¿Quieres, pues, no temer la autoridad? Haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella; Biblia Nueva Traducción Viviente Pues las autoridades no infunden temor a los que hacen lo que está bien, sino a los que hacen lo que está mal. ¿Quieres vivir sin temor a las autoridades? Haz lo correcto, y ellas te honrarán. Biblia Católica (Latinoamericana) No hay por qué temer a las autoridades cuando se obra bien, pero sí cuando se obra mal. ¿Quieres vivir sin tener miedo a las autoridades? Pórtate bien y te felicitarán. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Porque los gobernantes no inspiran temor cuando se observa una buena conducta, sino cuando es mala. ¿Quieres vivir sin temer a la autoridad? Haz el bien, y recibirás su aprobación, Biblia Reina Valera Gómez (2023) Porque los magistrados no están para atemorizar las buenas obras, sino las malas. ¿Quieres, pues, no temer la potestad? Haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella. Biblia Traducción en Lenguaje Actual porque los que gobiernan no están para meterles miedo a los que se portan bien, sino a los que se portan mal. Si ustedes no quieren tenerles miedo a los gobernantes, hagan lo que es bueno, y los gobernantes hablarán bien de ustedes. |
La benevolencia del rey es para con el servidor prudente, Pero su enojo contra el que lo avergüenza.
Como rugido de león es el terror del rey, El que provoca su ira, expone su propia vida.
De manera que el que resiste a la autoridad, resiste al decreto de Dios, y los que resisten acarrean juicio° para sí mismos.
porque es un servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme, porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigo al que practica lo malo.
Cuando haya contienda entre hombres, se presentarán a juicio para que se les juzgue. Justificarán al justo y condenarán al malvado.