Está el oro y multitud de rubíes, Pero los labios sabios son una joya preciosa.
Hay oro y multitud de piedras preciosas; Mas los labios prudentes son joya preciosa.
Las palabras sabias son más valiosas que mucho oro y multitud de rubíes.
Hay oro, hay muchas perlas, pero lo más precioso es el saber.
Hay oro y multitud de perlas; pero el mejor tesoro son los labios sensatos.
Hay oro y multitud de piedras preciosas; pero los labios sabios son una joya preciosa.
Podrá haber mucho oro, y muchas piedras preciosas, pero nada hay más valioso que las enseñanzas del sabio.
¡Qué alegría saber qué responder! ¡Cuán buena es la palabra oportuna!
Los labios de los sabios esparcen ciencia, No así el corazón de los necios.
Mejor es adquirir sabiduría que oro, Más vale comprar prudencia que plata.
El sabio de corazón será llamado prudente, Y la dulzura de labios aumentará la doctrina.
Panal de miel son los dichos agradables. Dulces para el alma y saludables para los huesos.
Caro, caro,° dice el comprador, Pero se marcha restregándose las manos.°
Quítale el vestido a quien sale fiador de un forastero, Y tómalo en prenda cuando da garantía por los forasteros.
Zarcillo de oro y joya de oro fino, Es el sabio que reprende al oído dócil.
Es más preciosa que las piedras preciosas, Nada de lo que desees puede compararse con ella.
Para que guardes discreción, Y tus labios conserven ciencia:
Recibid mi enseñanza y no plata, Conocimiento, antes que oro fino.
Pues mejor es la sabiduría que las perlas, Y todas las cosas deseables, no se le pueden comparar.
Ninguna palabra dañina salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación,° que comunique gracia a los oyentes.