°Y ni yo, ni mis hermanos, ni mis servidores, ni los hombres de la guardia que me seguía, nos despojamos de nuestros vestidos, y cada uno tenía el arma en su diestra.°
Nehemías 5:1 - La Biblia Textual 3a Edicion Entonces hubo un gran clamor del pueblo y de sus mujeres contra sus hermanos judíos, Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Entonces hubo gran clamor del pueblo y de sus mujeres contra sus hermanos judíos. Biblia Nueva Traducción Viviente En esos días, algunos de los hombres y sus esposas elevaron una protesta contra sus hermanos judíos. Biblia Católica (Latinoamericana) La gente del pueblo y sus mujeres se quejaron de sus hermanos judíos: Biblia Serafín de Ausejo 1975 Hubo por entonces un gran clamor del pueblo y de sus mujeres contra sus hermanos los judíos. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Entonces fue grande el clamor del pueblo y de sus esposas contra los judíos sus hermanos. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Tiempo después, varios hombres y mujeres protestaron contra sus compatriotas judíos. |
°Y ni yo, ni mis hermanos, ni mis servidores, ni los hombres de la guardia que me seguía, nos despojamos de nuestros vestidos, y cada uno tenía el arma en su diestra.°
Haciendo que llegue a Él el clamor del pobre, Y oiga el clamor de los afligidos.
Luego dijo YHVH: Ciertamente he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he escuchado su clamor por causa de sus opresores, porque conozco sus padecimientos.
La viña de YHVH Sebaot es la casa de Israel, Y los hombres de Judá su plantel preferido. Esperaba equidad, y he aquí iniquidad; Rectitud, ¡y he aquí acritud!°
Oráculo de YHVH que recibió Jeremías, después que Sedequías pactó con el pueblo en Jerusalem para promulgar una remisión,
Así dice Adonay YHVH: ¡Basta ya, oh príncipes de Israel! ¡Dejad la violencia y la rapiña; haced juicio y justicia, y quitad vuestras imposiciones de encima de mi pueblo!, dice Adonay YHVH.
Y además hacéis esto: cubrís el altar de YHVH con lágrimas, llantos y gemidos, porque Él no se vuelve ya más hacia vuestra ofrenda, ni la acepta con agrado de vuestra mano.
¿Y acaso Dios no hará° justicia a sus escogidos que claman a Él día y noche? ¿Se tardará en responderles?
Y al día siguiente se presentó a unos que estaban peleando, y trataba de ponerlos en paz, diciendo: Varones, sois hermanos, ¿por qué os maltratáis el uno al otro?
¡He aquí clama el jornal retenido por vosotros de los obreros que segaron vuestras tierras, y el clamor de los segadores ha llegado a oídos del Señor de los ejércitos!°