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Mateo 18:28 - La Biblia Textual 3a Edicion

Pero al salir aquel siervo, halló a uno de sus consiervos que le debía cien denarios,° y agarrándolo, lo sofocaba, diciendo: ¡Si debes° algo, paga!

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Pero saliendo aquel siervo, halló a uno de sus consiervos, que le debía cien denarios; y asiendo de él, le ahogaba, diciendo: Págame lo que me debes.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

»Pero cuando el hombre salió de la presencia del rey, fue a buscar a un compañero, también siervo, que le debía unos pocos miles de monedas de plata. Lo tomó del cuello y le exigió que le pagara de inmediato.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Pero apenas salió el empleado de la presencia del rey, se encontró con uno de sus compañeros que le debía cien monedas. Lo agarró del cuello y casi lo ahogaba, gritándole: 'Págame lo que me debes.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Al salir, aquel siervo se encontró con uno de sus compañeros que le debía cien denarios; y, agarrándolo por el cuello, casi lo ahogaba mientras le decía: '¡Paga lo que debes!'.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Mas saliendo aquel siervo, halló a uno de sus consiervos, que le debía cien denarios, y sujetándolo del cuello, le dijo: Págame lo que me debes.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

»Al salir del palacio del rey, ese empleado se encontró con un compañero que le debía cien monedas de plata. Lo agarró por el cuello y le dijo: “¡Págame ahora mismo lo que me debes!”

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Otras versiones



Mateo 18:28
15 Referencias Cruzadas  

y que no les compraríamos en shabbat a los pueblos de la tierra que traían mercaderías y cereales de todo tipo para vender en día de shabbat ni en día santo; y que dejaríamos descansar la tierra° en el año séptimo, y en él remitiríamos° toda deuda.


y mi corazón se turbó dentro de mí, y reprendí a los principales y a los prefectos, y les dije: ¿Vosotros cobráis usura, cada uno a su hermano? Y convoqué a una gran asamblea contra ellos,


Pobre que explota a los indigentes, Es lluvia que arrasa y no deja pan.


Decís:° ¿Para qué ayunar, si no haces caso? ¿Afligir nuestra alma, si no te enteras? Pero he aquí, el día de ayuno buscáis vuestro interés, Y apremiáis todos vuestros trabajos.


Así dice Adonay YHVH: ¡Basta ya, oh príncipes de Israel! ¡Dejad la violencia y la rapiña; haced juicio y justicia, y quitad vuestras imposiciones de encima de mi pueblo!, dice Adonay YHVH.


Y movido a compasión, el señor de aquel siervo lo soltó y le perdonó la deuda.


Su consiervo entonces, postrado° le rogaba diciendo: Ten paciencia conmigo, y te pagaré.°


Y puesto de acuerdo con los obreros por un denario al día, los envió a su viña.


Porque este perfume podía ser vendido por más de° trescientos denarios y dado a los pobres. Y la criticaban duramente.


Pero Él respondiendo, les dijo: Dadles vosotros de comer. Le dicen: ¿Que vayamos° a comprar panes por doscientos denarios y les demos de comer?


Y al día siguiente, al partir, sacó dos denarios, los dio al mesonero, y le dijo: Cuídalo, y todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando regrese.


Cierto acreedor tenía dos deudores: el uno debía quinientos denarios, y el otro cincuenta.


Le respondió Felipe: Doscientos denarios de panes no bastarían para que cada uno tome un poco.


Y éste es el modo de la remisión: todo acreedor condonará lo que haya prestado a su prójimo, no se lo exigirá a su prójimo o a su hermano, porque se habrá proclamado la remisión de YHVH.