Me dijo: Daniel, no temas, porque desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras, y a causa de tus palabras he venido.
Marcos 16:5 - La Biblia Textual 3a Edicion Y entrando en el sepulcro, vieron a un joven sentado a la derecha, vestido de una larga ropa blanca, y quedaron atónitas de espanto. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y cuando entraron en el sepulcro, vieron a un joven sentado al lado derecho, cubierto de una larga ropa blanca; y se espantaron. Biblia Nueva Traducción Viviente Cuando entraron en la tumba, vieron a un joven vestido con un manto blanco, sentado al lado derecho. Las mujeres estaban asustadas, Biblia Católica (Latinoamericana) Al entrar en el sepulcro, vieron a un joven sentado al lado derecho, vestido enteramente de blanco, y se asustaron. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Cuando entraron en el sepulcro vieron a un joven, sentado a la parte derecha, vestido con una túnica blanca, y se quedaron asustadas. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y entrando en el sepulcro, vieron a un joven sentado al lado derecho, cubierto de una larga ropa blanca; y se espantaron. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Cuando entraron, vieron a un joven vestido con ropa blanca y larga, sentado al lado derecho de la tumba. Ellas se asustaron, |
Me dijo: Daniel, no temas, porque desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras, y a causa de tus palabras he venido.
Por lo cual se acercó adonde yo estaba, y cuando vino quedé petrificado, y me postré sobre mi rostro. Pero él me dijo: Entiende, hijo de hombre, porque la visión es para el tiempo del fin.
Y todos se maravillaron, y discutían entre sí, diciendo: ¿Qué es esto? ¿Una nueva doctrina autoritativa?° ¡Aun a los espíritus inmundos manda, y le obedecen!
Y toma consigo a Pedro, Jacobo y Juan. Entonces se quedó perplejo° y comenzó a angustiarse.°
(Porque era demasiado grande.) Pero cuando levantan la vista, observan que la piedra ha sido rodada.
Enseguida, al verlo, todas las multitudes° se asombraron grandemente y corrieron a Él para saludarlo.
Entonces entró aquel otro discípulo también, el que había llegado primero al sepulcro, y vio° y creyó.