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Marcos 14:2 - La Biblia Textual 3a Edicion

Pero decían: ¡En la fiesta, no! No sea que se produzca° un tumulto en el pueblo.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Y decían: No durante la fiesta para que no se haga alboroto del pueblo.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

«Pero no durante la celebración de la Pascua —acordaron—, no sea que la gente cause disturbios».

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Biblia Católica (Latinoamericana)

pero decían: 'No durante la fiesta, para que no se alborote el pueblo.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Pero se decían: 'Durante la fiesta, no; no sea que haya algún motín del pueblo'.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Y decían: No en el día de la fiesta, para que no se haga alboroto del pueblo.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Decían entre ellos: «Vamos a hacerlo, pero no durante la fiesta, no sea que la gente se alborote y se ponga en contra de nosotros.»

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Otras versiones



Marcos 14:2
13 Referencias Cruzadas  

Muchos designios hay en el corazón del hombre, Pero el propósito de YHVH es el que prevalece.


No hay habilidad, ni inteligencia, Ni consejo frente a YHVH.


f Bueno le es llevar al hombre el yugo desde su juventud.


Sabéis que dentro de dos días se celebra° la pascua,° y el Hijo del Hombre es entregado para ser crucificado.


Pero decían: No durante la fiesta, para que no haya alboroto en el pueblo.


Y lo oyeron los principales sacerdotes y los escribas, y buscaban cómo acabar con Él, porque le temían, pues todo el pueblo estaba maravillado de su doctrina.


Pero, ¿vamos a decir: De los hombres? (Pues temían al pueblo, ya que todos consideraban que Juan era realmente un profeta.)


Dos días después era la pascua° y los ázimos.° Y los principales sacerdotes y los escribas buscaban cómo prenderlo por engaño para hacer que lo mataran.


Y estando en Betania, en la casa de Simón el leproso, estaba reclinado a la mesa y vino una mujer portando un frasco de alabastro con perfume de nardo puro° muy costoso; y quebrando° el frasco de alabastro, lo derramó sobre su cabeza.°


Y si decimos, de los hombres, todo el pueblo nos apedreará, porque están persuadidos de que Juan era° profeta.


Se acercaba entonces la fiesta de los ázimos, la llamada pascua.°


Por tanto los fariseos se dijeron unos a otros: ¿Veis que no conseguís nada? ¡He aquí, el mundo se va tras él!


Y al oír estas palabras, de entre la multitud decían: ¡Verdaderamente éste es el Profeta!