La Biblia Online

Anuncios


Toda la Biblia A.T. N.T.




Job 34:30 - La Biblia Textual 3a Edicion

Para que no reine el impío, Ni engañe más al pueblo.

Ver Capítulo
Mostrar Biblia Interlineal

Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Haciendo que no reine el hombre impío Para vejaciones del pueblo.

Ver Capítulo

Biblia Nueva Traducción Viviente

Él no deja que los incrédulos gobiernen, para que no sean una trampa para la gente.

Ver Capítulo

Biblia Católica (Latinoamericana)

y le quita el poder al opresor del pueblo.

Ver Capítulo

Biblia Serafín de Ausejo 1975

para que no domine el opresor ni se engañe al pueblo.

Ver Capítulo

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Haciendo que no reine el hombre hipócrita para vejaciones del pueblo.

Ver Capítulo

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

para que los malvados no dominen ni engañen a su pueblo.

Ver Capítulo
Otras versiones



Job 34:30
17 Referencias Cruzadas  

Pero no escucharon, pues Manasés los indujo a hacer el mal, más que las otras naciones a las que YHVH había destruido delante de los hijos de Israel.


Que el triunfo de los malvados es efímero, Y que la alegría del profano dura un instante?


¿Podrá juzgar el que aborrece la justicia? ¿Te atreves a condenar al Justo?


Porque sus ojos están sobre las sendas del mortal, Y Él observa todas sus andanzas.


Pero si calla, ¿quién lo inculpará? Si esconde su rostro, ¿quién podrá verlo? Vela sobre pueblos y hombres,


Porque, ¿quién ha dicho a Dios: He sido seducido, no pecaré más,


Así salva al pobre de la lengua afilada, Y de la mano de los poderosos.


Por todos lados deambulan los malvados, Cuando la vileza es exaltada entre los hijos del hombre.


Mejor es la sabiduría que las armas de guerra, pero uno solo que yerre puede destruir muchas cosas buenas.


Airado te di un rey, Y por mi indignación te lo quitaré.


Efraín está oprimido, violados sus derechos,° Porque quiso andar tras mandatos.°


Porque se observan los decretos de Omri, Y toda práctica de la casa de Acab; Y vosotros seguís en pos de sus consejos, Para que Yo haga de ti un asombro, Y de tus habitantes un motivo de burla, Y tengáis que soportar la afrenta de mi pueblo.